En un reciente encuentro con trabajadores fabriles en Cochabamba, el presidente Rodrigo Paz abordó la problemática relacionada con los combustibles en Bolivia, afirmando que ya se está recibiendo una cantidad adecuada de gasolina de calidad y diésel necesario para el país. Su declaración llega en un momento en que muchos conductores han padecido las consecuencias de lo que él describió como gasolina desestabilizada, una situación que ha generado malestar y dificultades para numerosas familias bolivianas.
Paz no escatimó en expresar su preocupación por el impacto que esta crisis ha tenido en la población. “Lo que hizo YPFB es imperdonable”, aseguró, reconociendo el sufrimiento de las familias afectadas. En este sentido, subrayó la importancia de combatir la corrupción dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y destacó los esfuerzos de su administración para erradicar prácticas corruptas en la empresa estatal.
El presidente mencionó que su gobierno ha avanzado en la lucha contra la corrupción, asegurando que “ya está llegando la gasolina buena” y enfatizando que, aunque se han logrado progresos, aún persiste un problema estructural en YPFB. Como parte de un plan más amplio de reestructuración dentro de la entidad, reveló que se han comenzado a destituir a más de 30 directores de alto nivel, una medida que busca fortalecer la transparencia y eficiencia del sector hidrocarburífero.
En su discurso, Paz no dudó en señalar a los gobiernos anteriores del Movimiento Al Socialismo (MAS), a quienes responsabilizó por la actual crisis en el sector hidrocarburífero y por la disminución de las reservas del país. Con un tono crítico y contundente, comparó a estos líderes políticos con Judas Iscariote, el traidor bíblico, argumentando que han traicionado al país por intereses monetarios y políticos. Compañeros, nos traicionaron, afirmó con vehemencia, añadiendo que 20 años de gestión anterior han dejado a Bolivia sin un futuro próspero para las nuevas generaciones.
Paz concluyó su intervención reafirmando su compromiso por buscar la verdad y restaurar el bienestar del país frente a lo que considera una traición histórica hacia el pueblo boliviano.


