Después de una intensa jornada que se prolongó por más de ocho horas, el Tribunal ha dictado una sentencia condenatoria de 30 años de prisión sin derecho a indulto para Joel Sebastián Pérez González, hallado culpable del feminicidio de Odalys Vaquiata. Sin embargo, esta resolución ha dejado un sabor amargo en el seno de la familia de la víctima. Los padres de Pérez, Rudy Pérez García y Betty González Choque, así como dos amigos del condenado, José María Alanes y Jessica Quispe, fueron absueltos de los cargos que se les imputaban por complicidad y encubrimiento.
La decisión del tribunal fue calificada como sorpresiva por los abogados de la parte acusadora, Jhovanni Gonzáles y Mauricio Silva. La absolución de los coacusados ha suscitado cuestionamientos sobre la lógica detrás de este fallo. Lo que nos extraña es que se haya emitido una sentencia absolutoria para los otros encausados. Creemos que es una decisión de los jueces, pero sabremos los fundamentos exactos el miércoles a las 16:15 en la lectura íntegra, manifestó Gonzáles.
A pesar del fallo favorable para los coacusados, el abogado aclaró que estos no recuperarán su libertad de inmediato. Mientras no exista una sentencia ejecutoriada, no pueden salir de su detención preventiva. Esta sentencia es apelable, recurrible y modificable, enfatizó.
Durante el proceso judicial, Joel Pérez optó por acogerse al derecho al silencio, una estrategia que mantuvo incluso en las etapas finales del juicio. Según la defensa de la familia Vaquiata, esta decisión resultó perjudicial para él y sus coacusados. Durante más de dos años de investigación, Pérez se negó a declarar ante fiscales y jueces e intentó presentar pruebas periciales fuera del tiempo establecido para ello, lo cual fue rechazado por el tribunal. Sigue callado, no coopera y, por lo visto, no lo va a hacer, lamentó Gonzáles.
Uno de los aspectos más controvertidos del caso fue la falta de los restos de Odalys Vaquiata. Los abogados Gonzáles y Silva señalaron que la defensa intentó argumentar que sin cuerpo no hay delito, un recurso retórico que fue desestimado ante la solidez de las 147 pruebas presentadas durante el juicio. Silva explicó: Hemos invocado sentencias nacionales e internacionales que demuestran que no es necesario tener el cuerpo. Lo necesario era demostrar la conducta violenta y que las pruebas señalaran al autor.
La noticia del fallo conmocionó a la familia Vaquiata, representada por su madre Mabel y su hermano Alejandro. Conscientes del camino legal aún por recorrer, el equipo jurídico ya está preparando un recurso de apelación restringida que será presentado inmediatamente después de la lectura completa de la sentencia programada para el próximo miércoles.


