En un contexto de tensión y enfrentamientos en el centro de La Paz, la situación se intensificó cuando al menos seis mineros cooperativistas fueron arrestados por la Policía. Estos arrestos se produjeron en medio de violentas refriegas, donde los mineros, armados con explosivos, se enfrentaron a las fuerzas del orden. Tras varias horas de detención en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), ubicada en la calle Sucre, los detenidos fueron finalmente liberados antes de que la medianoche del jueves llegara.
Los enfrentamientos se caracterizaron por el uso de petardos y dinamitas por parte de los cooperativistas, quienes intentaron hacer frente a los agentes policiales. En respuesta, las fuerzas del orden utilizaron agentes químicos y balines para dispersar a los manifestantes. La violencia dejó heridos en ambos bandos y causó daños significativos a las infraestructuras de la Felcc, así como a otras instalaciones tanto públicas como privadas en la zona.
A pesar del clima de confrontación, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, anunció que se habían logrado avances significativos en el diálogo entre el Gobierno y la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin). Las conversaciones comenzaron la tarde del jueves y se extendieron hasta las primeras horas del viernes, marcando un intento por resolver las tensiones que han llevado a estas medidas drásticas por parte de los mineros. Este desarrollo sugiere que, aunque la situación ha sido tensa y conflictiva, hay un camino hacia el entendimiento entre las partes involucradas.


