Hoy, cinco regiones de Bolivia se encuentran en el centro de atención nacional e internacional debido a la celebración de elecciones en segunda vuelta. Este proceso electoral cuenta con la supervisión de más de 17 misiones de observación, que tienen como objetivo asegurar la transparencia y evaluar las recomendaciones formuladas tras la primera vuelta celebrada el 22 de marzo.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, expresó su satisfacción por la llegada de delegaciones de organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) y la Unión Europea (UE), entre otros. Ávila enfatizó que la presencia de estas misiones es fundamental para fomentar un ambiente transparente, señalando que las reuniones se están llevando a cabo en Santa Cruz, donde se desarrolla una parte significativa del proceso electoral.
El balotaje se realiza en los departamentos de Chuquisaca, Oruro, Tarija, Santa Cruz y Beni. En este contexto, se ha implementado un amplio operativo de observación que incluye la participación activa de la Defensoría del Pueblo y otras entidades nacionales. La Red Observa Bolivia ha desplegado un equipo de 500 delegados en las capitales departamentales, cubriendo alrededor de 350 mesas electorales con una mayor concentración en Santa Cruz, que alberga casi dos millones de los más de tres millones de votantes habilitados para esta jornada.
Adicionalmente, la Fundación Jubileo ha movilizado a 121 observadores que estarán presentes en las cinco regiones mencionadas y ha establecido equipos en mesas centinelas para realizar un monitoreo técnico exhaustivo del proceso. La OEA también está presente con su Misión de Observación Electoral, que tiene previsto mantener reuniones con autoridades electorales y candidatos, así como con otros actores relevantes dentro de la sociedad civil.
La función principal de estas misiones no solo es acompañar el proceso electoral, sino también evaluar los avances respecto a las recomendaciones emitidas tras la primera vuelta. Entre las sugerencias planteadas por la OEA destaca la necesidad de ajustar la normativa relacionada con las etapas de inhabilitación y sustitución de candidaturas para evitar confusiones entre los votantes y distorsiones durante el escrutinio. Asimismo, se sugirió establecer plazos claros para corregir errores administrativos relacionados con las inscripciones y mejorar la capacitación política para elevar la calidad de las listas presentadas.
Por su parte, la Unión Europea propuso una agenda más amplia antes y después del proceso electoral inicial. Sus recomendaciones incluyen el fortalecimiento institucional del TSE, regulaciones sobre los tiempos para inscripciones e inhabilitaciones, así como el restablecimiento del financiamiento público para partidos políticos. También se subrayó la importancia de contar con una ley que garantice un acceso equitativo a los medios informativos y combata eficazmente la desinformación, especialmente relevante en el contexto actual.
En cuanto a los preparativos logísticos para el balotaje, Ávila confirmó que todo el material electoral ha sido distribuido sin contratiempos y anticipó que los resultados preliminares serán anunciados poco después del cierre de las votaciones. Vamos a dar a conocer resultados muy temprano y a un alto porcentaje, aseguró. El viernes pasado se llevaron a cabo simulacros del Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), donde participaron observadores electorales para garantizar que todo esté preparado para una jornada fluida y transparente.


