TT Ads

El Jefe de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Regional San Juan de Dios, Nils Cazón, compartió un importante avance en el estado de salud de un menor de siete años que fue mordido por una serpiente cascabel en la comunidad de Campanario. Según Cazón, el niño ha mostrado una notable mejoría y se prevé que pronto sea trasladado fuera de terapia intensiva. Este caso ha resaltado la creciente preocupación por los “accidentes ofídicos” en la región de Tarija.

El episodio ocurrió cuando el menor sufrió la mordedura y, tras un lapso de seis horas, fue trasladado al hospital. Debido al tiempo transcurrido y al tamaño del reptil, los médicos se vieron obligados a intubar al niño para garantizar su seguridad. En su tratamiento, se le administró suero antiofídico y se realizó una hemodiálisis, un procedimiento poco común en este tipo de casos. “El niño ya está prácticamente fuera de peligro; sus riñones han comenzado a funcionar correctamente y pronto lo sacaremos de terapia intensiva”, aseguró el doctor Cazón, quien también destacó el apoyo recibido por diversas instituciones que facilitaron el tratamiento del menor.

Sin embargo, Cazón no solo se centró en este caso particular; advirtió sobre un aumento alarmante en los accidentes ofídicos en Tarija. En los últimos tiempos, ha habido un incremento en las mordeduras de serpiente que afectan tanto a niños como a adultos. El médico explicó que este fenómeno podría estar relacionado con la expansión urbana que invade hábitats naturales de fauna silvestre, lo que aumenta la posibilidad de encuentros peligrosos entre humanos y serpientes.

Ante esta situación, el especialista hizo un llamado a la población sobre la importancia de actuar con rapidez ante una mordedura. Subrayó que lo primordial es acudir inmediatamente a un centro médico para recibir atención adecuada, donde se pueda administrar el suero antiofídico necesario. Cazón desaconsejó prácticas comunes como colocar torniquetes o intentar abrir la herida o succionar el veneno, ya que estas acciones pueden agravar las lesiones y aumentar el riesgo de envenenamiento.

La experiencia del menor y las advertencias del Dr. Cazón resaltan no solo la necesidad de estar atentos a los peligros que representan estos reptiles, sino también la importancia de educar a la comunidad sobre cómo proceder ante situaciones similares para evitar complicaciones mayores.

TT Ads

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *