El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, ha abordado la situación actual en La Paz y El Alto, donde se han intensificado los conflictos sociales. En sus declaraciones, enfatizó que el gobierno está comprometido a defender la democracia de manera contundente, utilizando todos los mecanismos legales disponibles para enfrentar a grupos que buscan desestabilizar el país. “Lo que nosotros estamos haciendo con mucha claridad es defender la democracia y la democracia no se negocia. No vamos a sentarnos en una mesa a negociar la democracia. La democracia se defiende”, expresó Lupo con firmeza.
El ministro subrayó que la defensa de la democracia es un derecho fundamental para todos los bolivianos, subrayando que esta conquista no debe ser puesta en cuestión. Lupo reafirmó que el gobierno estará en la primera fila para proteger este derecho esencial, dejando claro que no se permitirá ninguna negociación al respecto.
En su análisis sobre las movilizaciones sociales, Lupo hizo una distinción importante entre las protestas legítimas, como las del magisterio urbano y rural o de sectores campesinos, y aquellos grupos que incurren en actos de sedición y violencia. Según Lupo, estos últimos buscan generar caos y derramamiento de sangre como una forma de justificar respuestas extremas y mantenerse relevantes en el escenario político.
“Estos grupos provocan violencia para justificar respuestas extremas y mantenerse vigentes; el gobierno actuará con la ley en la mano para garantizar que se respeten los derechos de los ciudadanos”, añadió el ministro, enfatizando que el ejecutivo actuará con determinación frente a cualquier intento de desestabilización.
A pesar de esta postura firme, Lupo también destacó la importancia del diálogo. Aseguró que el gobierno continuará abriendo canales de comunicación con sectores legítimos mientras aplica la ley de manera prudente frente a aquellos que intentan socavar las instituciones democráticas. Esta estrategia busca equilibrar la protección de vidas humanas, asegurar la libre circulación y garantizar el abastecimiento de insumos críticos mientras se actúa contra actos vandálicos.
“Estamos exactamente en la misma lucha: la lucha por defender la democracia, y el gobierno y sus ciudadanos la van a ganar, porque todos queremos vivir en democracia”, concluyó Lupo.
La situación social ha estado marcada por un paro indefinido iniciado el 1 de mayo por parte de la Central Obrera Boliviana, tras un cabildo realizado en El Alto. Este paro ha llevado al cierre de carreteras en el departamento de La Paz, lo cual ha desencadenado un severo desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos en la sede del gobierno. Las tensiones continúan creciendo mientras se busca una salida pacífica a esta crisis social.


