Óscar Villegas, director técnico de la selección boliviana de fútbol, ha subrayado que uno de los ejes fundamentales de su gestión es el recambio generacional, un proceso que se lleva a cabo mediante un trabajo sostenido desde las categorías menores hasta el plantel mayor. Este enfoque busca no solo revitalizar al equipo nacional, sino también establecer una base sólida que permita a Bolivia competir a nivel internacional en los años venideros.
El estratega ha compartido que el trabajo con jóvenes futbolistas comienza a una edad temprana, incluyendo jugadores de apenas 13 años, y se extiende a lo largo de diferentes regiones del país. Con esta estrategia, Villegas tiene como objetivo fomentar el desarrollo de talentos desde sus inicios, asegurando así una cantera robusta que pueda nutrir al equipo mayor con jugadores capacitados y experimentados.
En este contexto, Villegas ha detallado la estructura del proceso formativo, que incluye selecciones juveniles como la Sub-15 y Sub-17. Estas categorías ya han tenido la oportunidad de participar en torneos internacionales, lo que les ha proporcionado valiosa experiencia competitiva. Estamos trabajando con chicos de 13 y 14 años en todos los departamentos, pensando en el futuro de la selección, comentó el técnico, enfatizando la importancia de formar futbolistas no solo competitivos sino también con un fuerte sentido de pertenencia a la camiseta nacional.
El impacto positivo de este enfoque ya se empieza a vislumbrar, con logros como la clasificación al Mundial Sub-17 y un notable crecimiento en el rendimiento del equipo nacional frente a selecciones históricamente fuertes como Argentina y Brasil. Esta evolución no es casualidad; Villegas ha enfatizado que la apuesta por los jóvenes es parte de una planificación estratégica que busca consolidar un estilo de juego coherente y una identidad clara para todas las categorías del fútbol boliviano.
Queremos una misma línea de trabajo desde las menores hasta la mayor, afirmó Villegas, destacando cómo varios jugadores han evolucionado en su desempeño a lo largo del tiempo. Este crecimiento ha despertado un mayor interés internacional por los futbolistas bolivianos, lo cual es un indicativo del potencial que tiene el país para destacar en el ámbito futbolístico.
El director técnico también ha reiterado que este proyecto tiene una visión a largo plazo. Consciente de los desafíos históricos que ha enfrentado el fútbol boliviano, Villegas aseguró que es fundamental mantener la continuidad del proceso para evitar interrupciones que podrían frenar el avance logrado hasta ahora. El próximo Mundial debemos pelearlo con muchas más posibilidades, expresó con optimismo.
Con esta metodología centrada en la juventud y el desarrollo progresivo, la selección nacional busca transformar su imagen en el ámbito internacional y ofrecer resultados más competitivos en futuras competiciones. La apuesta por los jóvenes talentos se presenta como una estrategia clave para revitalizar el fútbol boliviano y generar un impacto duradero en su historia deportiva.


