La pretemporada del Real Madrid, bajo la dirección de Xabi Alonso, ha comenzado con una plantilla repleta de figuras, y entre ellas, la presencia de Rodrygo Goes llama la atención. Contrario a las expectativas que apuntaban a una inminente salida, el delantero brasileño sigue formando parte del conjunto blanco, una situación que, para la directiva, se perfila como un desafío considerable. El desenlace de la temporada anterior ya había marcado un punto de inflexión para el jugador, cuyo rol se vio drásticamente reducido, generando cierta disconformidad al verse relegado por el sistema táctico y la indiscutible jerarquía de Kylian Mbappé y Vinicius Jr.
La permanencia de Rodrygo en la capital española no responde a una urgencia de partida por parte del jugador. De hecho, su búsqueda activa de un nuevo destino ha sido limitada, a pesar de la certeza de que su titularidad con Xabi Alonso es poco probable. Para él, esta nueva etapa representa un inicio de cero. Aunque es consciente de que un cambio de aires podría ser beneficioso para su progresión, la realidad es que ningún otro club que ha manifestado interés se equipara al Real Madrid, ni en prestigio institucional ni en el nivel de su plantilla. Por ello, Rodrygo no ha descartado la posibilidad de continuar si no se materializa una oferta verdaderamente atractiva, una postura que no agrada a la directiva madridista, que, encabezada por Florentino Pérez, busca una resolución expedita a este escenario y se ha propuesto acelerar una posible transferencia en los próximos días.
Entre los clubes que han manifestado un interés concreto por el delantero brasileño se encuentra el Tottenham. La necesidad de cubrir una posición clave en el ataque, particularmente en la banda izquierda –zona preferida por el brasileño–, ha llevado al club londinense a intensificar sus consultas sobre el precio del jugador. La entidad madridista, por su parte, ha fijado una valoración de cien millones de euros para el traspaso del talentoso atacante. Esta cifra, sin embargo, excede significativamente el récord histórico de fichajes del club inglés, cuya inversión más elevada hasta la fecha se sitúa en los 64 millones de euros, abonados por Dominic Solanke la temporada anterior. En la actual ventana de transferencias, ya han desembolsado 63 millones por el extremo Mohamed Kudus.
El Real Madrid es plenamente consciente del innegable talento ofensivo de Rodrygo Goes y de su capacidad para desequilibrar partidos. Sin embargo, también comprenden que el jugador no estaría dispuesto a asumir un papel secundario, y que la coexistencia en el once inicial con Kylian Mbappé y Vinicius Jr. bajo el esquema de Xabi Alonso se antoja improbable. La pasada campaña, la falta de intensidad en la presión de estos tres atacantes fue un punto débil señalado, precisamente una característica fundamental en el exitoso modelo de juego implementado por el técnico donostiarra en el Bayer Leverkusen. Por ello, la alineación conjunta de los tres no parece ser una alternativa prioritaria para el nuevo entrenador, sino más bien una opción de contingencia


