El horario de invierno en las unidades educativas de Santa Cruz empezará a aplicarse oficialmente el próximo 1 de junio, aunque aún está pendiente la emisión de una instructiva formal por parte de las autoridades educativas. Esta directriz se definirá en una reunión que se llevará a cabo esta semana, según lo señalado por Lorenzo Chávez, secretario ejecutivo de la Federación de Maestros Urbanos de Santa Cruz.
Chávez enfatizó que, aunque la fecha está establecida, es posible que la implementación del horario varíe según la región. Puede adelantarse en el caso de algunos municipios o distritos, comentó, subrayando que la decisión final recaerá en la Dirección Departamental de Educación. Esta flexibilidad busca adaptarse a las necesidades específicas de cada localidad y garantizar un mejor entorno para los estudiantes durante los meses más fríos.
El nuevo horario implicará un ajuste en los tiempos de ingreso y salida de los alumnos. En el turno matutino, el ingreso se retrasará media hora; por ejemplo, si los estudiantes solían entrar a las 7:00 a.m., ahora lo harán a las 7:30 a.m. Asimismo, la salida en las tardes y noches se adelantará para asegurar que los estudiantes regresen a casa antes del anochecer.
En otro aspecto importante, Chávez destacó la colaboración entre los sectores salud y educación para reforzar las campañas de vacunación contra la influenza. Se implementarán brigadas móviles que recorrerán las unidades educativas con el fin de inmunizar a los estudiantes y reducir el riesgo de enfermedades durante el invierno. Tiene que ir de la mano el tema de salud para que los chicos se enfermen lo menos posible, afirmó.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. El dirigente también expresó su preocupación por la creciente presencia de sustancias controladas en las escuelas y cuestionó las restricciones existentes sobre los controles dentro de estos espacios educativos. Nosotros siempre hemos dicho que se debe eliminar esa sentencia que dice que no hay que revisar las mochilas, insistió, abogando por una mayor vigilancia para proteger a los menores.
Además, hizo un llamado a fortalecer la coordinación entre padres, autoridades educativas y fuerzas policiales para implementar medidas más efectivas que prevengan riesgos y garanticen un ambiente seguro para todos los estudiantes. Esta colaboración es vista como fundamental para abordar tanto problemas de salud como cuestiones relacionadas con la seguridad escolar.


