En el barrio de la OTB Nuevo Amanecer, ubicado en Cochabamba, la tranquilidad de los vecinos se ha visto alterada por una serie de incidentes relacionados con la presencia de perros que deambulan libremente por las calles. La situación ha alcanzado un punto crítico luego de que varios canes atacaran a otras mascotas del vecindario, resultando en la muerte de uno de ellos. Este suceso ha generado un clima de preocupación y temor entre los habitantes, quienes ahora exigen la intervención inmediata de las autoridades competentes, en especial del personal de Zoonosis, para controlar y evitar futuros ataques.
Los residentes del sector han señalado que los perros agresores pertenecen a uno de sus propios vecinos, quien no ha tomado las medidas necesarias para mantener bajo control a sus animales. La irresponsabilidad al permitir que estos canes circulen sin supervisión ha sido un factor determinante para que se produzcan estos ataques violentos contra otras mascotas. La comunidad denuncia que, pese a haber evidencias claras del comportamiento agresivo de estos perros, el dueño no ha actuado para evitar poner en riesgo a otros animales y también a las personas que transitan por la zona.
La indignación entre los vecinos es palpable. En una manifestación pública, varios habitantes expresaron su demanda por justicia para el perro fallecido, calificando a los canes agresores como “asesinos” debido a la brutalidad del ataque sufrido por la mascota afectada. Esta pérdida ha sido especialmente dolorosa porque el animal no pudo defenderse ni pedir ayuda, lo que ha movilizado a todo el vecindario para reclamar medidas concretas y urgentes. La comunidad busca no solo sancionar esta negligencia sino también prevenir que hechos similares vuelvan a ocurrir.
Además del daño directo a las mascotas, la presencia descontrolada de estos perros genera un sentimiento generalizado de inseguridad en toda la OTB Nuevo Amanecer. Los vecinos temen salir libremente por las calles debido al riesgo latente que representan los animales sueltos y agresivos, especialmente para los niños que suelen jugar o desplazarse en el área. Esta situación afecta la calidad de vida y limita las actividades cotidianas al aire libre, lo cual preocupa profundamente a quienes viven en este entorno.
El propietario del perro atacado proporcionó detalles sobre cómo ocurrió el incidente fatal. Afirmó que su mascota nunca salió completamente del domicilio; solo asomó una pata desde la parte baja del garaje cuando fue embestida por los perros ajenos que circulaban sin control en la calle. El ataque fue tan violento que causó heridas mortales en el animal, quien terminó desangrándose y falleciendo poco después. Este relato enfatiza aún más la gravedad del problema y el peligro real que representan estos perros para cualquier ser vivo cercano.
Ante esta problemática creciente, los vecinos han unido sus voces para exigir una respuesta efectiva por parte de las autoridades locales encargadas del control animal y la seguridad ciudadana. La petición principal es que se realice una intervención inmediata para retirar a estos perros peligrosos del espacio público y evitar así nuevos incidentes fatales o lesiones graves tanto a mascotas como a personas. Esta situación pone en evidencia la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de control sobre animales domésticos con comportamiento agresivo dentro de las comunidades urbanas.
En definitiva, lo ocurrido en la OTB Nuevo Amanecer refleja un conflicto común en muchas zonas urbanas donde la falta de responsabilidad en el cuidado y manejo adecuado de mascotas puede desencadenar consecuencias trágicas. Más allá del daño material o emocional causado por la pérdida de un animal querido, está en juego la seguridad comunitaria y el bienestar general de todos los residentes. Por ello resulta fundamental atender estas denuncias con prontitud y rigor para restaurar la confianza y garantizar un ambiente seguro para humanos y animales por igual


