La incorporación de los futbolistas Ramiro Vaca y Moisés Paniagua a la selección boliviana para disputar el repechaje rumbo al Mundial 2026 ha sufrido un retraso significativo debido a compromisos con su club actual, el Wydad Athletic Club de Marruecos. Según informaciones provenientes desde ese país, ambos jugadores permanecerán ligados al equipo marroquí hasta el 22 de marzo, fecha en la que serán liberados para sumarse a la concentración de la Verde.
Esta situación ha generado cierta preocupación en el entorno del fútbol boliviano, ya que tanto Vaca como Paniagua son considerados elementos clave dentro del esquema táctico que prepara el entrenador Óscar Villegas para afrontar una instancia crucial en la clasificación mundialista. La decisión del Wydad Athletic Club responde a su apretado calendario competitivo, que incluye partidos oficiales de gran relevancia hasta esa misma fecha, lo que impide la liberación anticipada de sus futbolistas.
El club marroquí tiene programados tres encuentros importantes en las próximas semanas. El primero se jugará este domingo contra Unión de Touraga, seguido por dos partidos decisivos en los cuartos de final de la Copa Confederación de la CAF frente al Olympique Safi, fijados para el 15 y 22 de marzo. Estos compromisos obligan al equipo a mantener a todos sus jugadores disponibles, especialmente a aquellos que constituyen piezas fundamentales dentro del plantel.
El portal partidario Delta Wydad fue quien difundió esta información, enfatizando que tanto Ramiro Vaca como Moisés Paniagua continuarán bajo la disciplina del Wydad hasta cumplir con estos compromisos antes de viajar para integrarse a la selección nacional. Esta situación evidencia las limitaciones que enfrentan las gestiones realizadas por el cuerpo técnico boliviano y la Federación Boliviana de Fútbol para lograr una liberación anticipada de los jugadores.
Mientras tanto, en Bolivia, el seleccionador Óscar Villegas tiene previsto anunciar próximamente la nómina oficial de convocados para este repechaje mundialista. La concentración del equipo nacional comenzará inmediatamente después, en Santa Cruz, con la mira puesta en el encuentro decisivo ante Surinam programado para el 26 de marzo. Este partido representa una oportunidad crucial para Bolivia en su intento por asegurar un lugar en la máxima competición futbolística internacional.
La demora en la incorporación de Vaca y Paniagua implica un desafío adicional para el cuerpo técnico nacional, que deberá trabajar con un plantel incompleto durante los primeros días de concentración. Esto podría afectar aspectos fundamentales como la preparación física y táctica del equipo, así como la integración y adaptación entre los jugadores convocados. Sin embargo, también refleja las complejidades inherentes a las competencias internacionales y los compromisos contractuales que vinculan a los futbolistas profesionales con sus clubes.
En definitiva, esta situación pone en evidencia el difícil equilibrio entre las exigencias del fútbol profesional y las aspiraciones nacionales. Para Bolivia, contar con dos futbolistas talentosos como Ramiro Vaca y Moisés Paniagua será vital en esta fase decisiva hacia Catar 2026. No obstante, deberán afrontar este reto con las condiciones disponibles y aprovechar al máximo cada momento previo al duelo clasificatorio frente a Surinam. La atención estará puesta en cómo se desarrollarán los entrenamientos iniciales sin estas figuras y cómo impactará su llegada posterior al rendimiento colectivo del equipo boliviano


