Este viernes, una comisión integrada por representantes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y líderes del transporte de La Paz realizó una verificación exhaustiva de la calidad de la gasolina en la planta de Senkata, ubicada en la ciudad de El Alto. Esta actividad es parte de los compromisos establecidos en el acuerdo alcanzado el jueves, que puso fin a una serie de bloqueos y paros realizados por los transportistas durante miércoles y jueves.
La delegación incluye a miembros de la Federación de Transporte Chuquiago Marka y la Federación de Transporte Libre, quienes están comprometidos con asegurar que el combustible distribuido cumpla con los estándares necesarios. Durante esta jornada, se tomarán muestras del combustible para ser analizadas en laboratorio. Los resultados serán comparados con los carburantes que se espera lleguen al país en los próximos días desde tres naciones diferentes, según lo indicado por las autoridades gubernamentales.
Además, la dirigencia del transporte ha anunciado que este mismo día presentará 200 carpetas correspondientes a sus afiliados a la Federación Chuquiago Marka. Se anticipa que el proceso de desembolso para estas solicitudes comience el miércoles de la próxima semana. Por su parte, los representantes del Transporte Libre esperan que se inicien los pagos relacionados con los daños ocasionados por gasolina desestabilizada, registrados previamente en el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC) activado por YPFB.
El vicepresidente de YPFB, Sebastián Roca, brindó declaraciones al canal estatal sobre el proceso de verificación que se está llevando a cabo. Roca destacó que este procedimiento abarca todos los eslabones cruciales de la cadena de suministro del combustible, comenzando desde las plantas donde YPFB adquiere el producto hasta las instalaciones donde se almacena y finalmente las estaciones de servicio.
El objetivo principal de esta verificación es restaurar la confianza del público en La Paz respecto a la calidad del combustible disponible. Roca enfatizó que es fundamental que la población esté segura de que “la gasolina está llegando en buenas condiciones” y reiteró la invitación a los transportistas para participar activamente en esta supervisión. Esta iniciativa busca no solo garantizar un suministro eficiente, sino también reforzar un vínculo positivo entre las autoridades y los ciudadanos afectados por las recientes irregularidades en el abastecimiento.


