Felicidad Cuellar, docente originaria de Yacuiba, se encuentra entre las personas lesionadas tras el accidente ocurrido la noche del domingo 18 de enero, en el que estuvo involucrada la flota Bolívar. Actualmente, Cuellar enfrenta dificultades para recibir la atención médica necesaria debido a la escasez de personal sanitario en el hospital donde está siendo atendida.
La profesora presenta fracturas en la rótula y el peroné que requieren intervención quirúrgica, pero hasta ahora no se ha programado su operación en el Hospital Rubén Zelaya. Según Cuellar, existen múltiples obstáculos para acceder al tratamiento adecuado. Uno de los principales problemas es la falta de un Banco de Sangre en Yacuiba, lo que obliga a los familiares de los pacientes a buscar donantes en otras ciudades como Tarija, Cochabamba o Santa Cruz. Además, el hospital ha solicitado a los pacientes conseguir sangre por cuenta propia, argumentando que algunos presentan anemia.
Cuellar también manifestó incertidumbre respecto al momento en que será intervenida, ya que no recibe información clara sobre su situación. Señaló que hay otros pacientes, incluso de mayor edad y con necesidades médicas urgentes, que están siendo atendidos antes que ella.
En cuanto al personal médico, la docente recordó que el día del accidente se contó con la presencia de médicos del Hospital Fray Quebracho, dependiente del Gobierno Regional, quienes colaboraron en la atención inicial en el Hospital Rubén Zelaya, administrado por la Alcaldía. Sin embargo, estos profesionales no han regresado, y según comentarios internos, no cuentan con la autorización para continuar brindando apoyo en este centro de salud. Esta situación agrava la problemática de atención para los heridos del accidente


