Un acto de brutalidad inusitada ha conmocionado a la comunidad de Muñayoc, en la localidad de Pilquiza, dentro del municipio de Tupiza, en el departamento de Potosí. Al menos 45 cabras perdieron la vida y otras diez resultaron heridas tras ser atacadas con una picota.
La investigación en curso se centra en el delito de biocidio, tras la denuncia presentada por la propietaria del rebaño, una mujer de 74 años. Ella descubrió a sus animales sin vida o gravemente heridos en un corral remoto, alejado de su vivienda. Los cuerpos de las cabras presentaban múltiples lesiones traumáticas, con golpes que les causaron la muerte, afectando a ejemplares de distintos tamaños, desde crías hasta adultos.
Las indagaciones preliminares sugieren que el ataque a los 55 animales fue el resultado de una profunda disputa familiar. Se presume que un pariente instigó al agresor a perpetrar este acto de venganza. Se ha determinado que una persona empleó una picota para cometer la agresión; la herramienta fue hallada en la escena del crimen. No obstante, el responsable de esta matanza animal permanece evadido de la justicia.
Se cree que el origen de este conflicto familiar se remonta a una denuncia y posterior detención de un individuo por un caso de violencia anterior, lo que habría desencadenado este acto de represalia, utilizando a los animales como medio para la venganza. Las autoridades están recabando testimonios de la afectada y sus allegados, con la expectativa de lograr la detención del presunto autor en breve.
El suceso tuvo lugar en horas de la tarde del pasado domingo, 21 de septiembre, cuando los propietarios reportaron el hallazgo de sus animales con graves fracturas y perforaciones en sus cuerpos


