Un desafortunado episodio empañó el desenlace del encuentro futbolístico entre The Strongest y Blooming, disputado el pasado domingo en el estadio Hernando Siles, que culminó con una victoria aurinegra por 3-2. En el minuto 92, un proyectil pirotécnico, lanzado desde la tribuna ocupada por la hinchada organizada del club local, impactó directamente en el jugador Juan Godoy.
El atacante sufrió una lesión muscular de primer grado en el muslo derecho, según confirmaron los servicios médicos del equipo paceño. Las imágenes del incidente se difundieron rápidamente en plataformas digitales, generando una ola de condena pública, dado que la seguridad de otros deportistas y miembros del cuerpo técnico también se vio comprometida.
Frente a la gravedad de lo ocurrido, el grupo de aficionados implicado emitió una declaración pública en la que ofreció disculpas, proporcionó un contexto de los hechos y asumió su responsabilidad. La agrupación manifestó su pesar, asegurando que nunca fue su intención causar daño a ningún integrante del plantel o del cuerpo técnico. Explicaron que la activación de la pirotecnia es una práctica habitual en las celebraciones tras una victoria, pero que en esta ocasión, una de las baterías, específicamente del tipo llorona, se volcó accidentalmente hacia el terreno de juego, provocando la lesión de Godoy. Asimismo, enfatizaron que el suceso no guarda relación con las manifestaciones de descontento dirigidas ese día hacia la dirigencia del club.
La hinchada organizada expresó su solidaridad con el futbolista afectado y con todo el equipo, y anunció su compromiso de abstenerse de utilizar fuegos artificiales dentro del recinto deportivo en el futuro. Subrayaron su propósito de alentar y apoyar al equipo, sin poner en riesgo la integridad de nadie.
Por su parte, el presidente de The Strongest, Daniel Terrazas, y el titular de Blooming, Sebastián Peña, han declarado su intención de iniciar acciones legales contra los responsables del lanzamiento de los artefactos. Ambos directivos calificaron el incidente como inaceptable y subrayaron la imperiosa necesidad de sentar un precedente para evitar la repetición de tales actos en el fútbol boliviano.
Adicionalmente, la directiva del club atigrado ha resuelto revocar cerca de cuatrocientos abonos gratuitos que eran entregados a la mencionada agrupación de aficionados. Se ha establecido que, durante la gestión del expresidente Ronald Crespo, se concedieron 398 pases, lo que representó una pérdida económica para la institución cercana a los 120.000 bolivianos.
Mientras tanto, el Tribunal de Disciplina Deportiva de la Federación Boliviana de Fútbol se encuentra analizando el expediente y será el encargado de determinar las sanciones pertinentes


