En un contexto de significativa incertidumbre económica, la reciente ceremonia de investidura presidencial ha sido interpretada por el exmandatario Jorge Tuto Quiroga, líder de la formación política Libre, como un momento de profundo sosiego para la nación.
Quiroga señaló que la jornada trascendía la mera evaluación de discursos, marcando una ocasión especial. Según su perspectiva, el país experimenta un alivio considerable después de dos décadas en las que la ciudadanía boliviana se sintió oprimida por una administración que calificó de autoritaria y perjudicial.
La mañana de este sábado fue testigo de la toma de juramento de Rodrigo Paz como presidente y Edmand Lara como vicepresidente del Estado. Este acto formaliza el cierre de un ciclo gubernamental de casi veinte años bajo la égida del Movimiento Al Socialismo (MAS).
El antiguo modelo político, en palabras de Quiroga, dejó la economía en una situación precaria y las estructuras institucionales gravemente debilitadas. Sin embargo, el presente momento, simbolizado por una auspiciosa renovación, infunde un renovado espíritu democrático y una sensación de libertad en la población.
Adicionalmente, la alianza política que encabeza Quiroga ha manifestado su firme intención de colaborar para garantizar la estabilidad y la capacidad de gobierno del presidente Paz en ambas cámaras legislativas, tanto en la de Diputados como en la de Senadores


