Después de un largo cuarto intermedio que se extendió por varias horas, representantes de los transportistas y autoridades del Gobierno retomaron el diálogo en Oruro durante la tarde del martes. Este encuentro se produce en el contexto de un paro indefinido que ha generado bloqueos en diferentes puntos de la región orureña, una situación que persiste desde hace dos días mientras los transportistas esperan que se atiendan sus demandas.
El objetivo principal de este diálogo es avanzar hacia una solución que permita desactivar las protestas y restablecer la normalidad en el transporte. En este sentido, se realizaron pruebas de la gasolina Especial en la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ubicada en Oruro, lo que ha sido un aspecto central de las negociaciones. La verificación de la calidad del combustible es uno de los puntos críticos que los transportistas han planteado en sus demandas.
Representantes del sector del transporte San Cristóbal fueron los encargados de ingresar al edificio de YPFB para continuar con las negociaciones. Este encuentro se había dividido en comisiones durante la pausa matutina, lo que permitió abordar diferentes aspectos de forma más estructurada y eficiente. La esperanza entre los participantes es que este diálogo pueda llevar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes y, sobre todo, aliviar la situación que enfrenta la población orureña debido a los bloqueos y la falta de transporte.
Este nuevo intento por llegar a un acuerdo refleja la urgencia tanto del Gobierno como del sector transportista por encontrar una solución viable, dado el impacto que las medidas de protesta están teniendo en la vida cotidiana y económica de Oruro. Las próximas horas serán cruciales para determinar el rumbo de las negociaciones y si finalmente se podrá poner fin a esta crisis.


