La dirigencia de los mototaxistas en Santa Cruz se mantiene en un estado de incertidumbre y expectativa ante la promesa de recibir una compensación económica por los daños que la calidad deficiente de la gasolina ha provocado en sus vehículos. Esta situación ha generado preocupación entre los afectados, quienes han denunciado que el combustible suministrado presenta irregularidades que comprometen el funcionamiento y la durabilidad de sus mototaxis, un medio fundamental para su sustento diario.
A pesar de que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció que el proceso de resarcimiento comenzaría esta misma semana, hasta el momento no se ha emitido ninguna notificación formal ni comunicado oficial dirigido a los representantes del sector. Ariel Muñoz, quien ejerce como vocero y representante de los mototaxistas, ha expresado que están a la espera de una declaración clara por parte de las autoridades competentes para conocer la fecha exacta en la que se hará efectivo este pago. Esta falta de información genera incertidumbre entre los conductores, quienes dependen económicamente del correcto funcionamiento de sus unidades.
El problema radica principalmente en la calidad del combustible, ya que según denuncian los mototaxistas, la gasolina continúa llegando con problemas técnicos que afectan directamente a más de 6.500 mototaxis en Santa Cruz. Estos vehículos sufren daños mecánicos que derivan en reparaciones costosas y frecuentes, afectando no solo su rendimiento sino también el ingreso económico de quienes trabajan con ellos. La situación se torna crítica porque el transporte motorizado es una actividad económica esencial para muchas familias, y las dificultades generadas por el combustible inadecuado ponen en riesgo su estabilidad financiera.
Esta problemática también tiene implicaciones más amplias para la movilidad urbana en Santa Cruz. La afectación a miles de mototaxis puede traducirse en una disminución del servicio disponible para la población, impactando especialmente a sectores vulnerables que dependen de este medio para desplazarse diariamente. Además, se suma a un contexto donde ya existen reportes sobre reactivación de filas prolongadas en estaciones de servicio tanto en Cochabamba como en Santa Cruz, lo cual podría agravar aún más la situación al dificultar el acceso oportuno al combustible.
El llamado realizado por los representantes del sector busca no solo obtener una respuesta rápida y concreta sobre las indemnizaciones prometidas, sino también poner sobre la mesa la necesidad urgente de garantizar un suministro adecuado y controlado del combustible para evitar futuras afectaciones. En este sentido, la situación actual refleja una problemática estructural vinculada al control de calidad en el abastecimiento energético, cuyo impacto repercute directamente sobre miles de trabajadores informales y sus familias.
En definitiva, mientras los mototaxistas aguardan una solución formal y efectiva por parte de YPFB y otras instancias gubernamentales, persiste un clima de preocupación debido a los daños acumulados y a las condiciones adversas que enfrentan por un problema que supera lo individual y afecta a toda una comunidad laboral dependiente del transporte motorizado. La resolución pronta y transparente será clave para restaurar la confianza y garantizar el bienestar económico y operativo del sector


