La posibilidad de que Bolivia dispute únicamente un encuentro para asegurar su clasificación al Mundial 2026 ha surgido debido a la crisis institucional que atraviesa la Federación de Fútbol de Surinam (SVB). Recientemente, grupos opositores impugnaron las elecciones en dicha federación, lo que derivó en una orden judicial que embargó sus cuentas bancarias, una acción que contraviene las normativas establecidas por la FIFA.
Esta intervención judicial podría desencadenar una suspensión internacional para Surinam, lo que automáticamente lo excluiría del repechaje mundialista programado para marzo. La situación se agrava con la renuncia del entrenador Stanley Menzo, quien dejó el cargo por motivos personales, dejando al equipo sin dirección técnica en un momento crítico.
En caso de que la sanción se confirme, Bolivia avanzaría directamente a una final única contra Irak, reduciendo su camino a la Copa del Mundo a un solo partido. Este escenario representaría una oportunidad histórica para La Verde, que busca regresar a una cita mundialista tras 32 años de ausencia


