La selección femenina de fútbol de Bolivia sufrió una contundente derrota por cinco goles a cero frente a Chile en el estadio El Teniente de Rancagua, en un encuentro correspondiente a la segunda fecha de la Liga de Naciones, torneo clasificatorio para la Copa Mundial de Brasil 2027. Este resultado agrava la situación del combinado nacional, que se encuentra en la última posición de la tabla sin puntos, con nueve goles en contra y ninguno a favor tras dos presentaciones.
Una de las principales debilidades evidenciadas por el equipo boliviano fue su vulnerabilidad en la defensa de las jugadas a balón parado. Tres de las cinco anotaciones chilenas se originaron a partir de este tipo de acciones, un aspecto que el director técnico Jhury Villarroel deberá abordar con urgencia. La incapacidad de contener los ataques tempranos también resultó ser un factor determinante, con los errores iniciales costando caro a las visitantes.
El marcador se abrió rápidamente a los tres minutos de juego, cuando Sonya Keefe transformó un penal provocado por una mano de Aidé Mendiola. Poco después, a los nueve minutos, Keefe amplió la ventaja chilena con un cabezazo tras un tiro de esquina, destacando la mencionada fragilidad defensiva. La presión de las anfitrionas continuó, y a los diecisiete minutos, Fernanda Pinilla marcó el tercer tanto al desmarcarse y empujar un centro al fondo de la red. Justo antes del descanso, en el minuto 46, Yastin Jiménez sumó el cuarto gol con un potente remate de zurda, culminando otra jugada iniciada desde un córner.
El segundo tiempo comenzó con un golpe inmediato para Bolivia. Apenas un minuto después de reanudado el partido, Nayadet López anotó el quinto gol para Chile, aprovechando una asistencia de Keefe en el área pequeña. A pesar de que el marcador quedó sellado tempranamente, el equipo local mantuvo su ímpetu ofensivo, buscando ampliar aún más la diferencia.
A lo largo del cotejo, Chile ejerció un dominio absoluto, reflejado en las estadísticas: ocho remates al arco frente a solo uno de Bolivia. La falta de control en el mediocampo impidió que las visitantes pudieran construir jugadas ofensivas significativas, relegándolas a un rol defensivo durante la mayor parte del encuentro. Aproximadamente cinco mil espectadores presenciaron el partido, dirigido por la árbitra ecuatoriana Marcelly Zambrano.
El calendario de la Liga de Naciones se reanudará en un mes para la selección boliviana. En la tercera jornada, el 28 de noviembre a las 17:00, recibirán a Colombia en el estadio Municipal de El Alto. Días después, el 2 de diciembre a la misma hora, viajarán para enfrentarse a Argentina en el estadio Abel Sastre, situado en Puerto Madryn, con vistas al océano Atlántico


