La finalización del Hospital Oncológico en Tarija se encuentra supeditada a la adquisición de un equipo médico de alta complejidad: un acelerador lineal. Este instrumental es indispensable para la operatividad del centro de salud, cuya construcción, iniciada en 2018, aún no ha podido concluirse tras siete años de ejecución. La infraestructura, que actualmente sigue en desarrollo, requiere de este dispositivo para su puesta en marcha integral.
La instalación del acelerador lineal demanda la edificación de un búnker especializado, una estructura que no ha podido levantarse hasta la fecha debido a la ausencia de las especificaciones técnicas precisas del equipo a incorporar. Esta situación ha generado un estancamiento en una fase crucial del proyecto.
Desde la gobernación, se ha enfatizado que la culminación del Oncológico, priorizando la compra del acelerador lineal, es una meta fundamental. Se espera que la nueva administración del Ministerio de Salud dé continuidad a los compromisos previamente establecidos con el departamento, a diferencia de la gestión anterior, que no cumplió con las expectativas.
A pesar de la transición gubernamental a nivel nacional, los trabajos en el Hospital Oncológico no han experimentado una paralización, aunque su avance se describe como gradual. La gobernación ha cumplido con su parte de la contraparte financiera para el proyecto.
Además de la infraestructura hospitalaria, la región enfrenta otras necesidades urgentes en el sector salud. Entre ellas, se destaca la solicitud de ítems para personal médico, una demanda que no obtuvo respuesta de la anterior ministra. Asimismo, el fortalecimiento del Hospital Materno Infantil representa otra asignatura pendiente. La agenda de salud del departamento es extensa, y existe la expectativa de que la presencia de un ministro tarijeño en la cartera de Obras Públicas pueda facilitar la concreción de estos proyectos esenciales para la comunidad


