Bolivia ha inaugurado una nueva etapa política con la asunción de Rodrigo Paz a la presidencia del Estado Plurinacional. La ceremonia oficial tuvo lugar el pasado sábado, 8 de noviembre, poco después de las 11:15 de la mañana, en un acto presidido por Edmand Lara, quien ejerce como vicepresidente del Estado y presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El mandatario electo arribó a la sede de gobierno alrededor de las 10:00, donde aguardó hasta ser convocado por una comisión legislativa para ingresar al hemiciclo parlamentario. Su entrada, a las 11:14, fue recibida con una ovación. Durante la investidura, el vicepresidente Lara le hizo entrega de la banda y la medalla presidencial, símbolos de su alta magistratura.
La trascendental jornada congregó a una amplia representación de autoridades nacionales, incluyendo miembros de su familia, funcionarios municipales y departamentales, así como dignatarios invitados y más de sesenta delegaciones internacionales. Entre los Jefes de Estado presentes se encontraban Javier Milei de Argentina, Gabriel Boric de Chile, Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay y Yamandú Orsi de Uruguay. La presencia de Estados Unidos estuvo marcada por Christopher Landau, subsecretario de Estado.
Desde Europa, asistieron Francina Armengol, presidenta de las Cortes Generales y del Congreso de los Diputados de España, y Teresa Ribera, vicepresidenta para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, en representación de la Unión Europea. Otros altos funcionarios internacionales incluyeron a Ernesto Álvarez, primer ministro de Perú; Geraldo Alckmin, vicepresidente de Brasil; Javier Martínez-Acha, canciller de Panamá; Félix Ulloa, vicepresidente de El Salvador; y Stephan Brunner, vicepresidente de Costa Rica. La República Popular China envió a Li Gouying, ministro de Recursos Hídricos, como delegado especial del presidente Xi Jinping.
La ceremonia estuvo marcada por momentos de profunda emotividad. La familia del presidente, en particular su padre, el expresidente Jaime Paz Zamora, se mostró visiblemente conmovida. El propio vicepresidente Edmand Lara también derramó lágrimas en varias ocasiones, tanto al recibir la medalla vicepresidencial como durante la pronunciación de su primer discurso.
El ascenso de Rodrigo Paz a la presidencia se consolidó tras una segunda vuelta electoral histórica, celebrada el 19 de octubre. En dichos comicios, obtuvo el 54.96 % de los votos, superando al exmandatario Jorge Tuto Quiroga, quien consiguió el 45.04 %. Nacido el 22 de septiembre de 1967 en Santiago de Compostela, España, Paz proviene de una destacada estirpe política, siendo hijo del expresidente Jaime Paz Zamora y sobrino nieto del también expresidente Víctor Paz Estensoro.
El nuevo presidente asume el liderazgo de Bolivia en un momento de importantes desafíos económicos, caracterizado por la escasez de divisas y combustibles, lo que ha derivado en un incremento en el costo de vida y de algunos servicios esenciales. Su programa de gobierno propone implementar un capitalismo para todos, enfocado en facilitar créditos accesibles para emprendedores, reducir impuestos y aranceles a la importación de tecnología y vehículos, y desmantelar lo que ha denominado el Estado burocrático.
En el ámbito internacional, Paz ha manifestado su intención de abrir Bolivia al mundo, con la salvedad de aquellos países que, a su juicio, carecen de un sistema democrático. Esta postura explica la ausencia de delegaciones de Venezuela, Cuba y Nicaragua en su investidura. Su llegada al poder marca el fin de dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), que incluyeron las administraciones de Evo Morales y Luis Arce, quienes tampoco estuvieron presentes en la ceremonia


