TT Ads

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha confirmado oficialmente su viaje a Chile para participar en la ceremonia de investidura del nuevo mandatario chileno, José Antonio Kast, programada para el 11 de marzo en Santiago. Este desplazamiento adquiere una relevancia especial no solo por la asistencia protocolar al acto presidencial, sino también por la posibilidad de que ambas autoridades mantengan un encuentro bilateral con el fin de abordar temas de interés común que afectan a ambos países.

Durante una celebración del carnaval en la región sureña de Tarija, Paz enfatizó que, aunque este viaje representa un gesto diplomático importante, Bolivia no renunciará a sus reivindicaciones constitucionales históricas respecto al acceso soberano al océano Pacífico. Esta cuestión ha sido un eje central en las relaciones entre Bolivia y Chile durante décadas, y el mandatario boliviano subrayó que su país mantiene firme su postura sobre esta demanda.

En ese contexto, el presidente boliviano destacó la importancia estratégica del tema comercial y del acceso marítimo para Bolivia. Explicó que es fundamental para el desarrollo económico boliviano poder contar con vías abiertas tanto hacia el océano Pacífico —a través de Chile y Perú— como hacia el Atlántico. Asimismo, mencionó que existen gestiones en curso con los gobiernos de Brasil y Paraguay para fortalecer las conexiones comerciales y logísticas por esta última ruta.

Paz se mostró optimista respecto a la posibilidad de concretar reuniones bilaterales en las próximas semanas tanto con José Antonio Kast como con Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil. Estas reuniones serían clave para avanzar en acuerdos que permitan a Bolivia consolidarse como una estructura bioceánica dentro de la región sudamericana, lo que implicaría una integración logística y comercial más eficiente entre océanos y países vecinos.

Cabe recordar que este acercamiento entre los mandatarios no es completamente nuevo. A finales de enero pasado, Paz y Kast ya se habían reunido durante el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe celebrado en Panamá. En ese encuentro preliminar dialogaron sobre la construcción conjunta de un futuro más próspero para ambos pueblos, centrado en mejorar la calidad de vida mediante la cooperación económica y política. En esa oportunidad, Paz felicitó a Kast por su victoria electoral y expresó su disposición a entablar un diálogo franco y fraterno, lo cual representa un cambio significativo en las relaciones bilaterales.

Este giro diplomático cobra especial importancia si se considera el largo historial conflictivo entre Bolivia y Chile. Desde 1962 ambos países no mantienen relaciones diplomáticas plenas al nivel de embajadores; sólo existió un breve intervalo entre 1975 y 1978 cuando se restablecieron temporalmente. La ruptura definitiva data de 1978, año desde entonces marcado por tensiones constantes ligadas principalmente a la reclamación boliviana sobre una salida soberana al mar.

Entre 2013 y 2018 estas diferencias se agudizaron aún más cuando Bolivia llevó su demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Chile buscando una resolución favorable sobre esta cuestión marítima. Aunque el tribunal finalmente desestimó la obligación legal chilena de negociar una salida soberana con Bolivia, este litigio dejó en evidencia las profundas divisiones políticas e históricas que han marcado las relaciones entre ambas naciones.

A pesar de esta compleja historia, los recientes gestos diplomáticos indican un intento por parte de ambos gobiernos para abrir canales de comunicación más constructivos. La participación del presidente boliviano en la investidura chilena así como los posibles encuentros bilaterales podrían sentar las bases para una nueva etapa basada en el diálogo pragmático sobre temas económicos, comerciales e incluso políticos.

Para la población boliviana resulta especialmente relevante este desarrollo dado que el acceso al mar es considerado un asunto vital para el crecimiento económico sostenido del país. Mejorar las conexiones comerciales con Chile y otros vecinos facilitaría no solo exportaciones e importaciones sino también inversiones e infraestructura logística fundamentales para diversificar la economía boliviana.

En suma, esta visita oficial representa un paso importante hacia la normalización paulatina del vínculo bilateral tras décadas marcadas por desconfianza y conflictos históricos. El compromiso declarado por ambas partes de mantener conversaciones abiertas puede traducirse en beneficios concretos tanto para Bolivia como para Chile si logran construir acuerdos basados en respeto mutuo y cooperación regional efectiva

TT Ads

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *