Los futbolistas bolivianos Ramiro Vaca y Moisés Paniagua vivieron una jornada trascendental en la Copa Confederación de la CAF, al contribuir decisivamente en la clasificación de su equipo, el Wydad Casablanca, a los cuartos de final del torneo continental. Este logro se concretó tras la victoria contundente de su club por 2-0 frente al Azam FC, en un partido correspondiente a la sexta fecha de la fase de grupos. El triunfo no solo garantizó el pase a la siguiente ronda, sino que también confirmó el dominio del conjunto marroquí en su grupo.
El encuentro tuvo una importancia crucial para el Wydad Casablanca, que llegaba con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos para asegurar su lugar entre los ocho mejores equipos del certamen. En este contexto, la participación de Vaca y Paniagua fue fundamental desde el inicio. Ambos futbolistas fueron titulares y desempeñaron roles clave dentro del esquema táctico planteado por el cuerpo técnico. La presencia de los bolivianos en el campo aportó equilibrio y creatividad, elementos vitales para controlar el ritmo del partido y generar oportunidades ofensivas.
Durante el desarrollo del juego, Moisés Paniagua mostró una gran capacidad para mantener la dinámica en el mediocampo, desplegando esfuerzo y contribuyendo tanto en tareas defensivas como ofensivas hasta que fue relevado en el minuto 58. Su rendimiento evidenció una adaptación exitosa a las exigencias del fútbol africano y reafirmó su proyección internacional. Por su parte, Ramiro Vaca continuó activo hasta los 82 minutos, momento en el que fue sustituido tras realizar una labor destacada en la generación de juego y en la articulación entre líneas. Su desempeño fue clave para sostener las ofensivas que finalmente se tradujeron en goles.
La victoria obtenida por Wydad Casablanca no solo representa un paso adelante dentro del torneo, sino que también significa un reconocimiento al trabajo y crecimiento profesional de los futbolistas bolivianos en un escenario competitivo fuera de sus fronteras habituales. El hecho de sumar minutos importantes y tener protagonismo en un club con historia y peso continental reafirma su capacidad para afrontar retos mayores.
Ahora, con la clasificación asegurada a los cuartos de final, Vaca y Paniagua enfrentan un nuevo desafío: disputar una fase eliminatoria donde cada detalle será decisivo para avanzar hacia las etapas finales del certamen internacional. Este nuevo capítulo implica mayor exigencia física y mental, así como la oportunidad de consolidar su presencia entre los referentes bolivianos que destacan en ligas extranjeras. La experiencia adquirida hasta ahora les servirá para encarar con confianza esta próxima fase crucial del torneo africano


