La Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA) ha enfatizado la necesidad urgente de modernizar las normativas relacionadas con los insumos agrícolas en Bolivia. Este llamado se produce en un contexto donde el contrabando de productos agroquímicos se ha convertido en un problema significativo que afecta tanto la economía como la seguridad alimentaria del país. La declaración fue realizada tras una reunión que tuvo lugar este miércoles, donde participaron expertos del sector y representantes de instituciones como el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).
Durante este encuentro, los líderes del sector agrícola expresaron su preocupación por la situación actual del mercado y propusieron una serie de ajustes regulatorios que no solo buscan ordenar el comercio de insumos, sino también fortalecer los mecanismos de control para combatir el comercio ilegal. La problemática del contrabando ha generado un ambiente competitivo desleal, afectando a los proveedores que operan dentro del marco legal.
Uno de los aspectos más destacados en la reunión fue la necesidad de adecuar la revaluación de agroquímicos a las normativas establecidas por la Comunidad Andina de Naciones. Juan Cruz Jaime, representante para el Cono Sur de CropLife, subrayó que es fundamental que Bolivia avance en este proceso dentro de los plazos establecidos, lo cual no solo beneficiaría a los proveedores legales, sino que también aseguraría una mayor calidad y seguridad en los productos disponibles para los agricultores.
A medida que se desarrollan estas discusiones sobre la regulación del mercado agropecuario, queda claro que la modernización y el fortalecimiento de las normativas son pasos esenciales para garantizar un entorno comercial justo y seguro. La lucha contra el contrabando se posiciona como una prioridad no solo para proteger a los productores nacionales, sino también para asegurar el abastecimiento adecuado y seguro de insumos agrícolas en todo el país.


