El accidente del avión Hércules C-130 ocurrido en El Alto ha desatado una investigación rigurosa que busca esclarecer las causas y circunstancias que llevaron al siniestro. En medio de este proceso, el abogado Ricardo Maldonado, representante legal del piloto Erick Rojas, ha ofrecido detalles sobre la dinámica del accidente y las decisiones tomadas por el comandante durante los momentos críticos. Según Maldonado, el factor climatológico adverso fue determinante en la secuencia de hechos que culminaron con el aterrizaje fallido.
El piloto Rojas enfrentó condiciones meteorológicas severas al momento de aproximarse a la pista, con presencia de tormenta, granizada persistente y lluvia intensa. Estos elementos obligaron a modificar la ruta inicialmente planeada para el aterrizaje. La decisión tomada fue realizar un viraje para intentar aterrizar en una pista alternativa, medida que fue calificada por su abogado como la mejor opción disponible dadas las circunstancias. Esta maniobra buscaba preservar la seguridad tanto de los ocupantes de la aeronave como de las personas en tierra.
Una vez en tierra, el piloto intentó activar los frenos del Hércules C-130, pero estos no respondieron debido al estado resbaladizo de la pista, que se encontraba cubierta por una capa de hielo que dificultaba cualquier maniobra de frenado. El abogado describió esta situación comparando la superficie con una “pista de patinaje”, lo que evidencia la gravedad del riesgo que enfrentaba el piloto para controlar la aeronave en esas condiciones. Además, se plantea que pudo haber habido falta de información precisa por parte del control aéreo sobre el estado real de la pista, lo que complicó aún más la operación.
Ante esta situación crítica, Erick Rojas ejecutó una última maniobra con el pedal derecho para evitar continuar sobre el inicio de la pista y dirigir el avión hacia un área donde había menor concentración de personas, vehículos y construcciones. Esta acción refleja un intento consciente por minimizar los daños materiales y humanos derivados del accidente. La intervención legal enfatiza que estas decisiones fueron adoptadas bajo presión extrema y con el objetivo prioritario de proteger vidas.
En relación con las consecuencias del siniestro, se reporta una persona fallecida entre más de veinte víctimas afectadas por el accidente. El caso está siendo investigado desde una fase inicial dentro de un proceso penal abierto para esclarecer responsabilidades. Hasta ahora no se ha determinado si corresponde calificar los hechos como homicidio doloso o culposo, pues las autoridades continúan recopilando declaraciones testimoniales y peritajes técnicos para formar un cuadro completo del incidente.
El abogado Maldonado aseguró además que su representado colaborará plenamente con las autoridades encargadas del caso aportando información técnica y ampliaciones a las declaraciones conforme avance la investigación. Se espera también que los análisis forenses sobre la caja negra del avión puedan proporcionar datos cruciales; sin embargo, se estima que estos estudios podrían tardar hasta seis meses en completarse.
Este accidente pone en evidencia los riesgos asociados a operar aeronaves en condiciones climáticas adversas y plantea interrogantes sobre los protocolos vigentes para comunicar el estado real de las pistas aéreas durante situaciones meteorológicas extremas. La investigación no solo busca determinar responsabilidades legales sino también contribuir a mejorar las medidas preventivas para evitar tragedias similares en el futuro cercano. La población involucrada sigue atenta al desarrollo del proceso judicial y a los resultados técnicos que permitan comprender plenamente lo sucedido aquel día fatídico


