Cientos de peregrinos han iniciado su camino hacia el santuario de Copacabana en una emblemática muestra de fe durante la Semana Santa, a pesar de la intensa lluvia que ha marcado el inicio de sus jornadas. Entre ellos se encuentra un peregrino que, en diálogo con UNITEL, compartió su experiencia tras 33 años participando en esta tradición religiosa. Hay mucha lluvia. Desde que hemos salido, el martes en la tarde, con dos amigos, comentó, reflejando la perseverancia de los asistentes ante las inclemencias del tiempo.
El Jueves Santo ha visto a miles de fieles recorrer los caminos que unen La Paz con Copacabana, un trayecto que muchos conocen bien y que ha sido parte de sus vidas por décadas. A pesar de las condiciones climáticas adversas, los peregrinos mantienen su determinación. Una mujer que se encontraba en el estrecho de Tiquina expresó su situación: La lluvia era intensa y no teníamos otra opción que seguir avanzando ya que estábamos en plena carretera. Su declaración pone de manifiesto el compromiso y la fe que impulsa a estos caminantes, quienes continúan avanzando sin importar las dificultades.
Con el objetivo de llegar a su destino antes del Viernes Santo, los peregrinos han partido con días de anticipación, enfrentándose a largas horas de caminata por senderos familiares. La seguridad y bienestar de estos grupos es una prioridad para las autoridades. La Policía y Bomberos han sido desplegados a lo largo del recorrido hacia Copacabana para garantizar la protección de las familias y grupos participantes.
Además, en el estrecho de Tiquina se han establecido controles por parte de la Naval para resguardar a las personas que transitan por esta importante ruta. El comandante departamental de la Policía, Juan Sotopeña, anunció que más de 2.300 efectivos estarán activos durante cinco días como parte del operativo denominado “Peregrino Seguro”. Este operativo incluye la instalación de carpas para asistencia médica y puntos de hidratación para atender las necesidades básicas de los caminantes.
El compromiso con la seguridad es evidente; se llevarán a cabo patrullajes mediante bicicletas, cuadratracks y drones en puntos estratégicos del recorrido, asegurando así que todos los peregrinos puedan realizar su travesía con la tranquilidad necesaria para una celebración tan significativa como lo es la Semana Santa. Con cada paso, los peregrinos no solo avanzan hacia su meta espiritual, sino que también son acompañados por un amplio dispositivo que vela por su bienestar durante este viaje lleno de fe y devoción.


