Oriente Petrolero regresó a Santa Cruz tras obtener un resultado positivo en la primera fase del torneo de repechaje de verano, luego de imponerse por 1-3 frente a Real Tomayapo en el encuentro disputado en Tarija. La victoria fuera de casa representa un paso importante para el conjunto albiverde, que ahora buscará consolidar esa ventaja en el partido de vuelta programado para el próximo sábado en Montero. Además del buen rendimiento en cancha, el equipo pudo evitar contratiempos físicos, ya que no se reportaron jugadores golpeados ni lesionados tras el compromiso.
El regreso a la capital cruceña se vio condicionado por la disponibilidad limitada de vuelos durante la jornada posterior al partido, lo que obligó a la delegación a permanecer más tiempo en Tarija del inicialmente previsto. Esta situación logística llevó al cuerpo técnico, liderado por David González, a tomar la decisión estratégica de mantener al plantel activo con una sesión de entrenamiento programada para el sábado en suelo chapaco. La intención fue clara: evitar la inactividad y preservar el ritmo competitivo necesario para encarar con garantías el encuentro decisivo de la serie.
Mantener la continuidad en los entrenamientos resultó fundamental para que los jugadores no pierdan intensidad ni concentración pese a las circunstancias adversas relacionadas con el traslado. El cuerpo técnico y los jugadores han mostrado un compromiso firme para sostener la preparación física y táctica, conscientes de que cada detalle puede influir en el desarrollo del repechaje y, por ende, en el inicio exitoso de la temporada. La planificación contempla además un posible descanso para este domingo, con miras a recuperar energías sin perder foco de cara al desafío venidero.
La revancha se llevará a cabo desde las 17:30 horas en Montero, escenario donde Oriente Petrolero intentará aprovechar la ventaja obtenida como visitante para asegurar su continuidad en este certamen amistoso que funciona como antesala al campeonato oficial. El resultado favorable obtenido fuera de casa coloca al equipo en una posición ventajosa, pero también plantea la necesidad de mantener una actuación sólida que permita cerrar la serie sin sobresaltos.
Este proceso refleja no solo una buena actuación deportiva sino también una gestión eficiente por parte del cuerpo técnico y dirigencial ante imprevistos logísticos. La capacidad para adaptarse y planificar adecuadamente repercute directamente en el rendimiento y bienestar del plantel. En definitiva, Oriente Petrolero transita esta etapa inicial con optimismo y determinación, consciente del impacto que estos primeros partidos pueden tener sobre su desempeño durante toda la temporada


