En la ciudad de Montero, ubicada en el departamento de Santa Cruz, los sindicatos que agrupan a los mototaxistas han decidido llevar a cabo una serie de bloqueos en distintos puntos estratégicos del municipio como una medida de presión ante lo que consideran un problema grave que afecta directamente su actividad económica y su medio de transporte principal. Al menos seis puntos de bloqueo fueron instalados alrededor de la ciudad con el objetivo de llamar la atención del Gobierno central y exigir una respuesta inmediata respecto a la calidad del combustible que se distribuye en la región.
Los mototaxistas denuncian que la gasolina que se les suministra contiene residuos contaminantes que están dañando los motores de sus motocicletas, generando un desgaste prematuro y afectando su funcionamiento normal. Esta situación no solo representa un perjuicio económico para quienes dependen del mototaxi como fuente principal de ingresos, sino también un riesgo para su seguridad y la de sus pasajeros, dado que el mal estado mecánico puede derivar en accidentes o averías frecuentes.
José Molina, representante de los mototaxistas en Montero, explicó que esta protesta tiene carácter indefinido y se mantendrá hasta que las autoridades competentes atiendan sus demandas. En una reunión realizada la noche anterior con las federaciones locales y las bases sindicales, se acordó mantener el paro hasta lograr un encuentro con representantes del Ministerio de Hidrocarburos o incluso con el presidente del Estado. La decisión refleja la gravedad con la que el sector percibe el problema y su disposición a continuar con la medida para proteger sus intereses.
La protesta pone en evidencia una problemática relacionada con el control y calidad del combustible en zonas donde el transporte informal es fundamental para la movilidad urbana. La afectación no es solo técnica sino también social, ya que los mototaxistas cumplen un papel importante en la economía local al ofrecer un servicio accesible y rápido para gran parte de la población. La interrupción prolongada del servicio puede impactar negativamente en los desplazamientos cotidianos, generando inconvenientes para usuarios habituales y afectando la dinámica comercial y laboral del municipio.
Esta situación plantea un desafío para las autoridades encargadas de regular el mercado petrolero y garantizar la calidad del combustible distribuido en todo el país. La respuesta gubernamental será clave para resolver el conflicto y evitar que esta situación se extienda o se agrave, afectando a más sectores vinculados al transporte. Por ahora, los mototaxistas mantienen firme su postura y continúan con los bloqueos, buscando visibilizar su problemática y conseguir una solución efectiva que les permita operar sin temor a daños mecánicos derivados del combustible defectuoso


