El ministro de Trabajo, Édgar Morales, destacó el impacto positivo que el feriado largo de Navidad, que abarca los días 25 y 26 de diciembre, puede tener en la reactivación económica del país. Según sus estimaciones, esta pausa laboral podría generar un movimiento económico cercano a los 190 millones de bolivianos, beneficiando sectores como la hotelería y la gastronomía.
Morales señaló que el turismo interno juega un papel clave en este proceso, ya que muchas personas aprovechan estos días para viajar dentro del país, lo que impulsa la economía local. En este contexto, se plantea la posibilidad de extender una medida similar para el feriado de Año Nuevo, que este año cae en jueves, contemplando que el viernes 2 de enero también sea declarado día no laborable.
El ministro indicó que durante el fin de semana se realizará un análisis detallado de los resultados económicos obtenidos durante el feriado de Navidad. En función de estos datos, se decidirá si es viable aplicar la misma estrategia para el inicio del nuevo año. Morales afirmó que, si los indicadores reflejan un éxito, existe una alta probabilidad de que se adopte esta medida para el 1 y 2 de enero.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca fomentar el turismo y la actividad comercial en fechas clave, contribuyendo así a la recuperación económica tras los desafíos recientes. La evaluación de los impactos permitirá ajustar las políticas públicas para maximizar los beneficios en los próximos feriados


