El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, abordó en profundidad las recientes medidas implementadas por el Gobierno Nacional en respuesta a las denuncias ciudadanas relacionadas con la calidad del combustible comercializado en el país. Su intervención se produjo durante su participación en el programa Otra Noche (ON) de EL DEBER, donde explicó el contexto y los avances en esta problemática que ha generado preocupación social y movilizaciones, particularmente en la región de Beni.
En primer lugar, Medinaceli destacó que uno de los reclamos más relevantes expresados durante las protestas cívicas en Beni fue la solicitud para la instalación de una oficina distrital de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en esa región, así como la contratación prioritaria de trabajadores locales. Estas demandas reflejan una necesidad sentida por la población beniana de mejorar la comunicación directa con la estatal petrolera y facilitar una atención más eficiente a los problemas cotidianos vinculados al suministro y calidad del combustible. El ministro aseguró que estas medidas están contempladas y que, aunque no serán inmediatas, se implementarán progresivamente.
El paro cívico realizado en Beni tuvo como eje central las dudas sobre la calidad del combustible que se distribuye en el mercado local. En este sentido, Medinaceli explicó que se llevó a cabo una confrontación técnica mediante análisis de laboratorio para esclarecer las observaciones ciudadanas sobre el combustible. En particular, señaló que existe una preferencia explícita por parte de los usuarios hacia ciertos tipos de gasolina, distinguiendo entre gasolina fósil y gasolina especial o premium. Actualmente, aclaró, se comercializa gasolina premium debido a la disminución de los volúmenes disponibles de gasolina fósil. Esta escasez está vinculada a una caída en la producción nacional de petróleo.
Para abordar esta situación, el Gobierno está trabajando en la importación de crudo que será procesado por las refinerías nacionales. Según indicó Medinaceli, una vez que este nuevo crudo sea refinado en las próximas semanas, se podrá reintroducir nuevamente gasolina fósil al mercado. Para asegurar el cumplimiento y seguimiento efectivo de estos compromisos, YPFB junto con el Ministerio enviarán próximamente una comisión técnica a Beni para monitorear los avances y reiterar la apertura al diálogo con los sectores involucrados.
Respecto a la calidad del combustible comercializado no solo en Beni sino a nivel nacional, el ministro informó sobre una comisión enviada a Paraguay para verificar aspectos técnicos relacionados con este tema; sin embargo, señaló que dicho proceso aún está en desarrollo. En paralelo, se ha habilitado un canal directo mediante WhatsApp para que los consumidores puedan registrar sus denuncias o reclamos y acceder al protocolo del seguro estatal que cubre eventuales daños atribuibles al uso de combustibles defectuosos. Esta iniciativa busca fortalecer la transparencia y brindar mayor seguridad a los usuarios.
Medinaceli también abordó un episodio particular referente a cisternas cargadas con combustible que permanecieron detenidas por más de veinte días en Palmasola. Explicó que ante cualquier sospecha sobre contaminación o desestabilización del combustible almacenado, YPFB activa protocolos técnicos estrictos para retirar ese producto del sistema hasta su estabilización completa antes de permitir su distribución nuevamente. Este procedimiento es fundamental para evitar impactos negativos tanto en el abastecimiento como en la calidad del combustible suministrado al público. El ministro reconoció que esta situación pudo haber contribuido al desabastecimiento experimentado durante los días festivos del Carnaval en Santa Cruz.
En cuanto a las acciones gubernamentales orientadas a fortalecer la logística y garantizar el suministro adecuado, Medinaceli recordó que problemas similares ocurrieron también durante gestiones anteriores; sin embargo, enfatizó que ahora se cuenta con mayor certeza respecto a la calidad del combustible y mayor transparencia gracias a protocolos activos y seguros establecidos para cubrir posibles contingencias. En este marco se promulgó recientemente el Decreto Supremo 5548, norma clave que autoriza formalmente la importación directa de crudo por parte del Estado.
Este decreto representa un cambio significativo pues permite importar petróleo crudo para ser procesado dentro del país en lugar de adquirir productos terminados ya refinados desde el exterior. El ministro explicó que esta estrategia contribuye a asegurar tanto volumen como calidad mediante el procesamiento local bajo controles estrictos realizados por laboratorios especializados pertenecientes a YPFB. Además, destacó que las refinerías no solo producen gasolina y diésel sino también otros derivados como jet fuel usados en diferentes sectores económicos.
La puesta en marcha efectiva de esta modalidad fue posible tras superar obstáculos legales internos relacionados con acuerdos entre YPFB Corporación y YPFB Refinación para coordinar conjuntamente estas operaciones comerciales e industriales. Ahora YPFB asume directamente la importación, refinación y posterior comercialización al consumidor final mediante bloques mayoristas donde empresas privadas complementan el suministro junto con YPFB estatal.
Medinaceli subrayó además los beneficios económicos asociados con esta modalidad: importar materia prima cruda permite agregar valor dentro del país al procesarla localmente antes su venta final; esto reduce costos comparativos frente a comprar productos terminados desde afuera; disminuye asimismo la demanda neta de divisas extranjeras porque parte del proceso productivo es nacional; incrementa además el producto interno bruto vinculado al sector industrial petrolero; e incluso genera potenciales fuentes nuevas de empleo directo e indirecto vinculadas al sector refinador.
Finalmente, resaltó las medidas adoptadas para garantizar transparencia total durante este proceso mediante mecanismos abiertos como páginas web informativas y coordinación interinstitucional constante para evitar cualquier sospecha o falta de información hacia los ciudadanos o actores involucrados.
En términos operativos YPFB posee capacidad instalada para procesar hasta 60 mil barriles diarios aunque actualmente está operando alrededor de 25 mil barriles diarios; esta capacidad será aprovechada plenamente mientras se consoliden esquemas mixtos donde tanto actores privados como estatales participen activamente en importaciones y distribución regionales bajo exigencias contractuales claras incluyendo inversiones obligatorias para mejorar infraestructura como estaciones de servicio.
Con relación al precio internacional vigente del crudo importado mencionó un valor aproximado cercano a 65 dólares por barril lo cual representa un punto referencial importante para planificar costos futuros dentro del mercado nacional.
En suma, las declaraciones del ministro Mauricio Medinaceli reflejan un esfuerzo gubernamental integral por atender reclamos ciudadanos sobre calidad y abastecimiento del combustible mediante acciones técnicas concretas orientadas tanto a mejorar procesos internos como abrir nuevas vías legales e institucionales para garantizar estabilidad energética con transparencia e inclusión territorial. La instalación próxima de oficinas regionales junto con mecanismos abiertos al control social apuntan además hacia un fortalecimiento institucional clave para atender mejor las demandas locales vinculadas al sector hidrocarburífero nacional


