Este lunes, el Ministerio de Educación reafirmó su compromiso con el cumplimiento de los 200 días efectivos de clases, en el marco de la Resolución Ministerial 001/2026. En un comunicado oficial, la entidad subrayó su prioridad en garantizar el derecho a la educación para niños y jóvenes, a la vez que abordó las inquietudes manifestadas por diversos sectores relacionados con actividades extracurriculares y celebraciones escolares.
El ministerio reconoció las preocupaciones expresadas por artesanos, bordadores, fotógrafos y artistas del ámbito infantil sobre el impacto económico que podría acarrear la restricción de agasajos en las instituciones educativas. Estas prácticas, que suelen ser una fuente importante de ingresos para estos profesionales, han sido objeto de debate tras la implementación de la normativa.
En este contexto, el Ministerio de Educación destacó que la Circular CIR/DMJG/IIPP Nº 1, emitida el pasado 27 de febrero, permite la realización de actividades extracurriculares durante los fines de semana. Esta medida busca asegurar que las celebraciones no interfieran con las horas lectivas programadas durante la semana escolar.
Además, se informó que se tomarán en cuenta las observaciones y propuestas presentadas por los sectores afectados en relación con la Resolución Ministerial 001/2027. El ministerio también enfatizó su disposición a mantener canales abiertos para el diálogo con los grupos involucrados, con el objetivo de encontrar alternativas que sean compatibles con las normativas vigentes.
La tensión entre el ministerio y los profesionales del sector se hizo evidente este lunes en La Paz, donde artesanos, fotógrafos y artistas marcharon para exigir a la ministra de Educación, Beatriz García, la derogación del artículo 53 de la mencionada resolución. Este artículo prohíbe los agasajos en los colegios y ha generado descontento entre quienes dependen económicamente de estas actividades.
Por su parte, los bordadores ubicados en la calle Los Andes también organizaron una protesta pacífica el pasado viernes, argumentando que esta prohibición ha ocasionado pérdidas significativas en sus negocios e incluso ha llevado a algunos a cerrar sus puertas. La situación refleja un conflicto entre las políticas educativas y las realidades económicas que enfrentan estos trabajadores creativos.


