El Barcelona logró una contundente victoria por 3-0 frente al Oviedo, destacando especialmente la actuación de Lamine Yamal, quien cerró el encuentro con un gol espectacular que quedará en la memoria de los aficionados. El partido mostró dos caras bien definidas: un primer tiempo complicado para los locales y una segunda mitad en la que el conjunto azulgrana dominó con claridad.
Durante los primeros 45 minutos, el Barcelona se vio superado por un Oviedo muy disciplinado tácticamente, que dificultó la salida de balón y la generación de juego ofensivo. La ausencia de Pedri se notó en la creación, mientras que la presión y las constantes interrupciones del rival frenaron el ritmo del partido. La defensa visitante se mostró ordenada y logró mantener el cero en su portería, pese a que el Barcelona intentó algunas aproximaciones, como un remate de Raphinha que exigió una buena intervención del portero.
En la segunda mitad, el equipo dirigido por Flick ajustó su estrategia y mejoró notablemente su rendimiento. La entrada de Koundé aportó frescura en defensa, y pronto llegaron los goles que definieron el encuentro. Dani Olmo abrió el marcador tras aprovechar un error defensivo del Oviedo, mientras que Raphinha amplió la ventaja con un disparo colocado que superó al guardameta rival.
El broche final lo puso Lamine Yamal con una jugada memorable. Tras una combinación en el área, el joven jugador ejecutó una volea acrobática, similar a una media chilena, que se coló junto al poste, desatando la ovación en el Spotify Camp Nou. Este gol no solo selló la victoria, sino que también reafirmó el talento emergente del futbolista.
Con este triunfo, el Barcelona recupera la primera posición en la tabla, a la espera de los próximos compromisos. A pesar de las condiciones climáticas adversas que se presentaron al final del partido, el espectáculo ofrecido por el equipo local confirmó la calidad y el potencial que mantiene en esta temporada


