La selección boliviana de fútbol está en plena cuenta regresiva para uno de los momentos más cruciales de su calendario deportivo: el repechaje internacional que definirá su participación en el próximo Mundial. El director técnico Óscar Villegas está a punto de revelar la nómina oficial de convocados, una lista conformada por 28 jugadores que serán los encargados de representar al país en esta fase decisiva.
En un diálogo exclusivo con medios especializados, Villegas confirmó que la convocatoria se hará pública este lunes por la mañana, marcando el inicio formal del proceso preparatorio para el repechaje. La nómina que se presentará no será provisional, sino la definitiva con la que se buscará superar las etapas clasificatorias. Además, el entrenador adelantó una estrategia interesante: algunos futbolistas destacados de la selección Sub-17 serán invitados a integrarse al proceso de preparación, lo que apunta a una combinación entre experiencia y juventud dentro del plantel.
El mismo lunes por la tarde está previsto el inicio de la concentración en Santa Cruz, ciudad elegida como base para los entrenamientos iniciales. La decisión de comenzar las prácticas en esta localidad responde a la intención del cuerpo técnico de aprovechar al máximo el tiempo disponible antes del primer compromiso amistoso. Se espera que esa jornada inaugural incluya la primera sesión de entrenamiento bajo las órdenes directas de Villegas y su cuerpo técnico, sentando las bases para un trabajo intenso y enfocado.
Sin embargo, no todos los jugadores estarán presentes desde el primer día. Algunos futbolistas que militan en clubes extranjeros se incorporarán más adelante debido a sus compromisos con sus equipos. Esta situación supone un desafío logístico para el cuerpo técnico, que deberá manejar la integración progresiva del plantel sin perder ritmo ni cohesión grupal.
El amistoso preparatorio frente a Trinidad y Tobago se llevará a cabo el domingo siguiente en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, un escenario emblemático para el fútbol boliviano. Aunque inicialmente estaba programado para las 18:30 horas, existe la posibilidad de que su horario sea modificado para facilitar aspectos organizativos o estratégicos. Este partido servirá como prueba clave para afinar detalles tácticos y evaluar el estado físico y mental del equipo antes del viaje al repechaje.
La planificación contempla seis sesiones de entrenamiento entre el inicio de la concentración y el compromiso amistoso, lo cual permitirá al entrenador trabajar aspectos técnicos y físicos con mayor profundidad. Posteriormente, la delegación partirá hacia Monterrey en la madrugada del 16 de marzo, lugar donde se completará oficialmente el grupo con los jugadores legionarios provenientes del exterior.
En cuanto al repechaje internacional, Bolivia deberá enfrentar primero a Surinam el 26 de marzo. Este encuentro representa una oportunidad vital para mantener viva la aspiración mundialista. En caso de obtener un resultado favorable, la selección avanzará a una final decisiva contra Irak, programada para el 31 del mismo mes. Este último enfrentamiento definirá quién obtiene el boleto tan anhelado al Mundial.
La importancia de este proceso es mayúscula para Bolivia y su afición, ya que representa una nueva oportunidad para posicionar al país en uno de los escenarios deportivos más prestigiosos del mundo. La convocatoria definitiva y los días venideros marcarán un período intenso donde cada decisión técnica y cada entrenamiento tendrán un impacto directo en las posibilidades de éxito del equipo nacional. La expectativa es alta y todo apunta a que Óscar Villegas y sus dirigidos están preparados para asumir este desafío con compromiso y determinación


