Las celebraciones por la llegada del Año Nuevo comenzaron a desplegarse alrededor del mundo este miércoles, iniciando en el remoto atolón de Kiritimati, en Kiribati, que fue el primer lugar en recibir el 2026 a las 10:00 GMT. Desde este punto, las festividades se irán desplazando hacia el oeste, mientras miles de millones de personas se preparan para despedir un 2025 marcado por desafíos como conflictos internacionales, crisis climáticas y tensiones económicas.
En Sydney, reconocida como la “capital mundial del Año Nuevo”, cientos de miles de personas se congregaron a orillas del puerto para disfrutar de un espectáculo pirotécnico que involucró nueve toneladas de fuegos artificiales. No obstante, el ambiente festivo estuvo teñido de solemnidad debido al reciente tiroteo masivo ocurrido en Bondi Beach, que dejó 15 fallecidos. Como muestra de respeto, se realizó un minuto de silencio y el emblemático puente del puerto se iluminó en blanco, simbolizando la paz. El primer ministro Anthony Albanese expresó que la alegría típica de esta fecha se ve opacada por la tristeza de los acontecimientos recientes.
Las celebraciones continuarán avanzando hacia el oeste, con expectativas de reunir a más de dos millones de personas en la playa de Copacabana, Brasil, en lo que las autoridades describen como la mayor fiesta de Año Nuevo del mundo. Por otro lado, en Hong Kong se decidió cancelar el tradicional espectáculo de fuegos artificiales en Victoria Harbour, en homenaje a las 161 víctimas de un incendio ocurrido en noviembre


