En un contexto marcado por la tensión entre los trabajadores del sector salud y las autoridades departamentales, la jornada de este jueves en los hospitales de Cochabamba se desarrolló con una atención normal, a pesar del paro de 48 horas anunciado por el personal sanitario. Esta situación responde a un acuerdo adoptado por el sector para minimizar el impacto en la población durante la primera jornada de protesta, permitiendo que solo aquellos trabajadores que no estaban asignados a turnos regulares se movilizaran. El resto del personal, incluidos quienes cuentan con contratos temporales, mantuvo sus funciones habituales para garantizar la continuidad de los servicios médicos.
No obstante, esta modalidad de flexibilización es temporal y se prevé un escenario distinto para el segundo día del paro. Según confirmaron los representantes de los trabajadores en salud, para la jornada del viernes se cumplirá con la medida de presión en su totalidad, lo que implicará la suspensión de la atención externa en todos los hospitales del departamento. En esta segunda fase del paro, únicamente se atenderán las emergencias médicas, una restricción que podría afectar significativamente a quienes requieren consultas o tratamientos no urgentes.
Las razones que motivan este paro prolongado están centradas en demandas laborales y presupuestarias que los trabajadores consideran incumplidas por parte de las autoridades. Entre las principales exigencias figura el pago pendiente del bono viático correspondiente a las campañas de vacunación, un compromiso que no ha sido honrado según denuncian. Además, reclaman el pago de salarios adeudados a los trabajadores que laboran bajo ítems IDH (Ingreso Diario Habitual), un sector vulnerable dentro del sistema sanitario cuya estabilidad económica depende directamente de estos recursos. A esto se suma la oposición frontal a una ley recientemente aprobada que autoriza el uso de recursos propios del Servicio Departamental de Salud (Sedes) para cubrir salarios relacionados con estos ítems, una medida que los trabajadores consideran inadecuada y perjudicial para la gestión financiera institucional.
Frente a estas demandas y la decisión de movilización adoptada por el personal sanitario, desde la Gobernación han expresado su desacuerdo con la estrategia adoptada por los trabajadores. Las autoridades departamentales cuestionan que el paro sea una vía efectiva para resolver las problemáticas planteadas y hacen un llamado a buscar soluciones conjuntas que no afecten la prestación del servicio público. El secretario de Salud de Cochabamba ha explicado que uno de los principales obstáculos radica en un recorte presupuestario significativo que limita considerablemente la capacidad operativa y financiera del sistema sanitario local.
Este recorte afecta directamente la planificación institucional y dificulta el cumplimiento oportuno de compromisos administrativos como el pago puntual de sueldos y bonos al personal. Según señaló Nelson Ticona, secretario departamental de Salud, esta situación no es nueva ni exclusiva al presente año; ya en gestiones anteriores se enfrentaron dificultades similares para garantizar el pago regular a los trabajadores bajo ítems IDH y otros beneficios económicos. En este sentido, Ticona hizo un llamado explícito a la Federación de Trabajadores en Salud y a los sindicatos involucrados para que asuman un rol constructivo en la búsqueda de soluciones conjuntas al problema financiero y operativo que atraviesa el sector.
Esta problemática surge en un momento crítico para el sistema sanitario local, donde además se enfrentan otras emergencias sanitarias como el aumento reciente en casos graves relacionados con enfermedades vectoriales. La estabilidad y funcionamiento adecuado del personal médico son fundamentales para garantizar una respuesta efectiva ante estas situaciones, lo cual podría verse comprometido si las medidas de presión continúan o se intensifican.
En suma, mientras este jueves se permitió un funcionamiento casi normal en los hospitales para evitar perjuicios inmediatos a la población usuaria, las tensiones entre trabajadores y autoridades permanecen latentes y anuncian una escalada significativa durante el viernes con una paralización total programada en servicios externos. La resolución del conflicto dependerá fundamentalmente del diálogo abierto entre ambas partes y del compromiso gubernamental para atender las demandas salariales y presupuestarias planteadas por el sector salud en Cochabamba


