En un hecho que conmocionó a la comunidad de El Alto, se registró un grave intento de infanticidio que involucra a tres menores de edad, quienes ahora luchan por sobrevivir tras ser víctimas de un ataque perpetrado presuntamente por su propia madre. El incidente ocurrió el pasado sábado y ha generado una profunda preocupación tanto entre los familiares como en las autoridades locales encargadas de velar por la seguridad y bienestar de los niños.
De acuerdo con el informe preliminar proporcionado por la Policía, la mujer habría administrado kerosene a sus hijos, cuyas edades fluctúan entre los cuatro y once años. Este acto representa un grave peligro para la vida de los menores, dado que la ingestión de una sustancia tóxica como el kerosene puede causar daños severos en órganos vitales y poner en riesgo inmediato su salud. La situación se agravó aún más cuando, tras suministrarles el químico, la mujer procedió a cortarles las muñecas, infligiendo heridas que incrementan considerablemente la gravedad del cuadro clínico.
Ante esta emergencia, los niños fueron trasladados con urgencia al Hospital del Norte en El Alto, donde fueron ingresados directamente a la Unidad de Emergencias para recibir atención médica especializada. La condición de los menores es crítica; según declaraciones recogidas de uno de sus familiares, el hijo mayor se encuentra en estado grave mientras que los otros dos menores están luchando por su vida. Esta situación refleja no solo la complejidad médica del caso sino también el impacto emocional y psicológico que este tipo de violencia puede generar en las víctimas y su entorno cercano.
Por otro lado, la madre responsable del ataque huyó inmediatamente después de cometer estos actos, lo cual dificulta las labores policiales para esclarecer completamente lo sucedido y asegurar la protección necesaria para los niños afectados. La fuga incrementa la urgencia de localizarla para garantizar que responda ante las autoridades por lo ocurrido y se tomen las medidas pertinentes para evitar más daños.
Este lamentable episodio pone en evidencia problemáticas profundas relacionadas con la protección infantil y la necesidad imperante de fortalecer mecanismos que detecten situaciones de riesgo dentro del núcleo familiar. Asimismo, subraya la importancia de una respuesta rápida y coordinada entre cuerpos policiales, servicios sociales y centros hospitalarios para brindar asistencia integral a las víctimas. La comunidad permanece atenta al desarrollo del caso, consciente del impacto que tiene sobre los derechos fundamentales de los menores involucrados.
El intento de infanticidio ocurrido en El Alto es un llamado urgente a reflexionar sobre las circunstancias que pueden llevar a un acto tan extremo dentro del propio hogar y sobre cómo se pueden implementar políticas efectivas para prevenir tragedias similares en el futuro. Mientras tanto, el foco principal continúa siendo el cuidado médico intensivo que requieren estos niños para superar esta crítica situación y recuperar su salud física y emocional


