El Ministerio Público ha iniciado una investigación formal por el presunto delito de parricidio tras la trágica muerte de un hombre de 69 años en el municipio de Villa Tunari, ubicado en el departamento de Cochabamba. El hecho ocurrió el pasado 13 de febrero y ha generado conmoción en la comunidad local, debido a las circunstancias violentas que rodearon el fallecimiento y la implicación directa del hijo de la víctima como supuesto agresor.
De acuerdo con la denuncia presentada por la esposa del fallecido, el hombre descendió desde el segundo piso de su vivienda con una herida grave en el cuello, manifestando que su propio hijo era responsable del ataque. Esta declaración inicial fue clave para que las autoridades policiales y judiciales comenzaran una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos. El joven señalado, identificado como Jheison C. I., de 24 años, permanece prófugo, lo que ha llevado a que la Policía despliegue operativos específicos para su localización y captura.
El fiscal Osvaldo Tejerina, representante del Ministerio Público en Cochabamba, detalló que la denuncia fue fundamentada en las propias palabras de la víctima antes de fallecer, lo que orienta la investigación hacia un posible caso de parricidio. La lesión mortal fue provocada por un arma blanca y se produjo dentro del domicilio familiar ubicado en el sector conocido como Sindicato 40 Arroyos. Este dato es relevante porque indica que el crimen ocurrió en un espacio privado y familiar, aumentando la gravedad del caso al tratarse de violencia intrafamiliar.
El fiscal asignado directamente al caso, Samuel Pérez Villanueva, confirmó que la víctima presentaba una profunda herida cervical que causó su muerte horas después debido a la gravedad del ataque. Esta situación evidencia un episodio violento extremo dentro del núcleo familiar, cuyas causas aún están siendo investigadas por las autoridades competentes.
Ante estos hechos, el Ministerio Público ha activado todos los mecanismos legales y procedimentales necesarios para llevar adelante una investigación minuciosa con el fin de esclarecer las circunstancias exactas del ataque y procesar al presunto responsable conforme a derecho. Las acciones legales correspondientes se implementarán una vez se cuente con toda la información y pruebas necesarias para sustentar la acusación formal.
Este caso pone en relieve las problemáticas relacionadas con la violencia intrafamiliar en la región y subraya la importancia de los sistemas judiciales para atender situaciones donde los conflictos familiares escalen hasta niveles fatales. La búsqueda activa del presunto agresor continúa siendo una prioridad para las fuerzas policiales, mientras que el proceso judicial espera avanzar para dar respuesta a esta tragedia que afecta directamente a una familia y conmueve a toda la comunidad local


