En un encuentro cargado de emociones y giros inesperados, el partido entre Totora Real Oruro y Gualberto Villarroel San José se convirtió en un verdadero espectáculo para los aficionados que se dieron cita en el estadio Jesús Bermúdez. Lo que comenzó como una jornada favorable para Totora Real Oruro, que logró establecer una ventaja temprana de dos goles en la primera media hora del encuentro, terminó transformándose en un triunfo vibrante para Gualberto Villarroel San José, que logró remontar y llevarse la victoria por 3-2.
Totora Real Oruro había mostrado un dominio inicial contundente, apoyado en dos penales concedidos por el árbitro Guildo Quenta, decisiones que generaron polémica debido a su dudosa interpretación. Estos penales fueron aprovechados con eficacia por Ángel Quiñónez y Adriel Fernández, quienes colocaron a su equipo con una ventaja temprana que parecía asegurar su clasificación a la siguiente ronda del Torneo de Verano. Bajo la dirección del entrenador Marcelo Robledo, el equipo parecía tener el control absoluto del encuentro durante los primeros 30 minutos.
Sin embargo, el panorama cambió radicalmente cuando el entrenador Pablo Rubinich decidió hacer ajustes tácticos enviando al campo a Moisés Calero, jugador que se convertiría en la figura decisiva del partido. La reacción de Gualberto Villarroel San José fue inmediata y efectiva. Primero, Alex Cáceres logró reducir la diferencia mediante una certera definición de cabeza apenas a los 36 minutos. Este gol fue fundamental para reavivar las esperanzas del equipo y poner presión sobre su rival.
Poco después, Calero protagonizó una jugada individual brillante que culminó con un remate de derecha para empatar el marcador justo antes del descanso. Este tanto no solo equilibró el resultado sino que también cambió la dinámica emocional del partido, otorgando confianza a Gualberto Villarroel para afrontar la segunda mitad con mayor determinación.
El desenlace llegó en los últimos minutos del encuentro cuando Moisés Calero volvió a aparecer para anotar el gol decisivo al minuto 84. Su disparo dentro del área grande fue el reflejo de una ofensiva bien organizada por parte de su equipo, que supo aprovechar los espacios dejados por Totora Real Oruro mientras intentaba mantener su ventaja inicial. Con este gol, Gualberto Villarroel San José no solo dio vuelta al marcador sino que también aseguró su pase a los cuartos de final del torneo.
La victoria tiene un significado especial para Gualberto Villarroel San José no solo por la remontada histórica sino también porque le permite avanzar en una competición importante donde ahora enfrentará a Always Ready en una serie definitoria aún sin fechas confirmadas. Este logro es fruto de un trabajo estratégico desde el banquillo y una entrega destacada en el terreno de juego.
Respecto a las alineaciones iniciales, ambos equipos contaron con planteles competitivos bajo la dirección técnica de sus respectivos entrenadores. Gualberto Villarroel San José salió con Saidt Mustafá en portería y un esquema defensivo sólido conformado por Jhoni Ramallo, Andrés Landa y Joaquín Lencinas; mientras que su ofensiva contó con jugadores clave como Alex Cáceres y Tomás Monterubianessi. Por su parte, Totora Real Oruro apostó por figuras como Ángel Quiñónez y Adriel Fernández para generar peligro ofensivo desde temprano.
En conclusión, este partido quedará registrado como uno de los más emocionantes e impredecibles dentro del Torneo de Verano. La capacidad de reacción mostrada por Gualberto Villarroel San José frente a las adversidades y decisiones arbitrales controversiales refleja la pasión e intensidad que caracteriza al fútbol local. Además, esta remontada no solo tiene consecuencias deportivas inmediatas sino que también representa un mensaje claro sobre la resiliencia y competitividad dentro del campeonato. Los seguidores de ambos equipos seguramente recordarán esta jornada como un ejemplo palpable de cómo nunca se debe perder la esperanza hasta el último minuto


