La magnitud del desafío legislativo que enfrenta Bolivia en su camino hacia la plena integración en el Mercado Común del Sur (Mercosur) es considerable. Según el ministro de Planificación del Desarrollo, Fernando Romero, se estima que cerca de 2.000 normativas deben ser adecuadas para cumplir con los requisitos del bloque comercial hasta el año 2028. Este proceso implica no solo la revisión y modificación de leyes existentes, sino también la creación de nuevas regulaciones que aborden áreas críticas como la seguridad, el medio ambiente y el comercio.
Romero destacó que hasta ahora, Bolivia no ha avanzado significativamente en este ámbito, lo que representa un reto importante para el país. Estamos hablando de adecuar casi 2.000 normas muy técnicas, señaló el ministro, quien enfatizó la necesidad de nombrar comisiones y representantes que se ocupen de estos temas específicos. La falta de acción en este sentido ha sido una preocupación constante desde que Bolivia se convirtió en Estado asociado al Mercosur en 1998 y firmó el protocolo de adhesión en 2015.
La ratificación definitiva por parte del Parlamento brasileño, ocurrida en noviembre de 2023, fue un hito crucial para la integración boliviana al bloque, oficializándose durante la LXIII Cumbre Presidencial del Mercosur en diciembre de ese mismo año en Río de Janeiro. Con la promulgación de la Ley 1567 por parte del presidente Luis Arce el 4 de julio de 2024, comenzó a contar un plazo de cuatro años para que Bolivia ajuste sus leyes internas a las exigencias del Mercosur, cerrando así un ciclo que se ha prolongado durante tres décadas.
El proceso no será sencillo. Según Romero, es imperativo aprobar leyes relacionadas con migración y tecnología, así como establecer normativas que aseguren una competitividad equitativa entre los productores bolivianos y sus pares del bloque. En particular, mencionó la creación de un comité especial para abordar cuestiones relacionadas con la biotecnología.
A medida que se avanza hacia las elecciones subnacionales programadas para este domingo, el presidente Rodrigo Paz ha señalado su intención de enviar al parlamento las leyes estructurales necesarias para transformar el modelo económico actual del país. Sin embargo, un intento previo por acelerar este proceso mediante el decreto 5503 enfrentó obstáculos significativos debido a un bloqueo político.
El ministro Romero reiteró la urgencia y la importancia de este trabajo legislativo: Bolivia tiene hasta el 2028 para adecuar mucha de la normativa para entrar al mercado del Mercosur. La integración representa una oportunidad significativa para fortalecer los vínculos comerciales con países vecinos y avanzar hacia un futuro más colaborativo dentro del contexto regional.


