El Viceministerio de Igualdad de Oportunidades emitió un pronunciamiento oficial en respuesta a la conmoción generada por el caso de Yuvinca, la niña que fue víctima de un crimen atroz en el municipio cruceño de La Guardia. Tras confirmarse mediante análisis de ADN que el autor del asesinato y abuso fue su propio tío, las autoridades expresaron su profunda preocupación y rechazo ante este hecho que ha estremecido a la sociedad.
En su comunicado, el Viceministerio enfatizó que el infanticidio sufrido por Yuvinca no debe considerarse un episodio aislado, sino como una manifestación extrema de la violencia estructural que afecta a niños y niñas en diversas comunidades. Este enfoque apunta a una problemática más amplia, donde la violencia hacia los menores se encuentra arraigada en dinámicas sociales complejas que requieren atención integral y políticas públicas efectivas para su erradicación.
El pronunciamiento también subrayó la necesidad de justicia para Yuvinca, destacando que la memoria de esta niña exige respuestas claras y acciones contundentes por parte del sistema judicial y las instituciones estatales. El caso pone sobre la mesa una grave vulneración del derecho fundamental a la vida, así como a la integridad física y emocional, derechos que el Estado tiene el deber ineludible de proteger especialmente cuando se trata de los sectores más vulnerables como los niños.
Además, el Viceministerio hizo un llamado implícito a fortalecer los mecanismos de protección y prevención para evitar que tragedias similares vuelvan a ocurrir. La situación plantea un desafío urgente para las autoridades locales y nacionales en materia de seguridad, justicia y políticas sociales orientadas a garantizar entornos seguros para los menores.
Este pronunciamiento se suma al clamor social por mayor compromiso estatal en la lucha contra la violencia infantil, especialmente en regiones donde factores culturales y sociales pueden dificultar la denuncia o intervención temprana. La gravedad del crimen cometido contra Yuvinca ha generado un impacto profundo en la consciencia colectiva, evidenciando las falencias existentes en materia de protección infantil y justicia efectiva.
En definitiva, el caso representa no solo una tragedia individual sino también un reflejo doloroso de problemáticas estructurales que requieren atención prioritaria. La respuesta institucional manifestada por el Viceministerio busca reafirmar el compromiso con los derechos humanos y con una política pública orientada a erradicar cualquier forma de violencia contra niñas y niños, garantizando así un futuro más seguro e igualitario para toda la población infantil del país


