La Oficina del presidente Rodrigo Paz Pereira ha anunciado un evento de gran relevancia para el ámbito deportivo nacional, en el cual se presentará oficialmente la Ley de Incentivo al Deporte. Esta normativa representa una apuesta estratégica del gobierno para fortalecer el desarrollo deportivo en Bolivia, con miras a generar nuevas oportunidades para los atletas y fomentar una participación más activa de la sociedad y del sector privado en esta área.
El acto, que lleva por nombre “Decido confiar: Bolivia vuelve a la cancha”, está programado para realizarse este martes a partir de las 15:00 horas. Se trata de un momento crucial en el que el mandatario realizará un anuncio que, según fuentes cercanas a su entorno, tendrá un impacto significativo en la estructura y futuro del deporte nacional. Este evento no solo marca la presentación formal de una ley, sino que simboliza un compromiso renovado con el impulso del deporte como herramienta de desarrollo social y económico.
La expectativa generada alrededor de esta iniciativa se sustenta en antecedentes recientes, como el pronunciamiento realizado por el presidente Paz en febrero, cuando adelantó que se avecinaban noticias positivas para el fútbol boliviano. Ahora, con la presentación oficial de la norma, se espera conocer detalles concretos sobre cómo esta ley beneficiará no solo al fútbol sino también a diversas disciplinas deportivas en todo el territorio nacional.
La Ley de Incentivo al Deporte se inscribe principalmente dentro del marco jurídico establecido por la Ley N° 804 General del Deporte y complementa proyectos vinculados con la promoción deportiva. Su objetivo central es claro: promover, fomentar y financiar la práctica deportiva mediante un sistema innovador de incentivos económicos y tributarios dirigidos especialmente a empresas privadas que decidan apoyar a deportistas y proyectos deportivos. Esta estrategia busca articular esfuerzos entre el sector público y privado para crear un entorno más favorable al crecimiento deportivo.
Entre los aspectos más destacados de esta propuesta legislativa se encuentran los incentivos tributarios que facilitarán la inversión privada en el deporte. La ley contempla que las empresas que decidan invertir en aspectos como patrocinio de deportistas, adquisición de indumentaria, logística o estadía puedan acceder a deducciones impositivas significativas, particularmente en el impuesto sobre las utilidades. Esta medida tiene como finalidad estimular el respaldo económico a las divisiones inferiores y a diversas disciplinas deportivas que tradicionalmente han carecido de financiamiento suficiente.
Además, otro elemento fundamental incluido en la normativa es la provisión obligatoria de seguros de salud y vida para los deportistas de alto rendimiento durante su etapa de preparación y participación en competencias oficiales. Esto responde a una demanda histórica del sector deportivo nacional, que desde hace años ha solicitado garantías adicionales para proteger a quienes representan al país en escenarios competitivos.
La ley también introduce una reglamentación específica sobre el financiamiento privado hacia programas deportivos. Establece mecanismos claros de control y fiscalización para asegurar que los recursos monetarios o aportes en especie provenientes tanto del sector público como privado sean utilizados adecuadamente y cumplan con sus objetivos previstos. Esto busca generar transparencia y confianza entre los actores involucrados y garantizar que las inversiones tengan un impacto real y positivo.
Finalmente, esta iniciativa apunta a masificar la cultura física desde diferentes niveles: recreativos, formativos y competitivos. Se pone especial énfasis en niños, jóvenes y poblaciones vulnerables, sectores prioritarios para fomentar hábitos saludables e inclusión social mediante el deporte. Con esta ley, el Ejecutivo pretende también reducir la carga impositiva sobre la actividad privada vinculada al apoyo deportivo, consolidando así un marco legal que favorezca no solo la formación integral de los deportistas bolivianos sino también su desarrollo sostenible.
En suma, la presentación oficial de esta ley representa un paso trascendental hacia la modernización e impulso del deporte en Bolivia. Al establecer incentivos claros para la inversión privada, garantizar protección social para los atletas y promover una cultura deportiva inclusiva, se sientan las bases para fortalecer un sector clave tanto desde lo social como económico. La expectativa ahora está puesta en conocer los detalles concretos del anuncio presidencial que acompañará este lanzamiento formal y cómo estas medidas impactarán positivamente en el futuro del deporte boliviano


