En el segundo día del bloqueo en las ciudades de La Paz y El Alto, las tensiones entre el Gobierno boliviano y los choferes se intensifican a medida que estos últimos continúan con su protesta en demanda de una solución a la problemática de la calidad de la gasolina. Ante esta situación, el Ejecutivo ha decidido formar una comisión de ministros con el objetivo de iniciar negociaciones con los transportistas, quienes han manifestado su descontento por el combustible que afecta el rendimiento de sus vehículos.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, fue el encargado de confirmar esta decisión y anunció que las conversaciones empezarían durante la mañana del jueves. En declaraciones a la radio Panamericana, Oviedo indicó que la reunión se llevaría a cabo entre las 10:30 y las 11:00 horas, con la esperanza de encontrar puntos de acuerdo y soluciones viables para ambas partes. La comisión estará integrada por otros altos funcionarios del Gobierno, incluyendo al ministro de Economía, Gabriel Espinoza; al ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora; y al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli.
Los choferes han expresado su malestar principalmente por la calidad del combustible que se les proporciona y exigen medidas concretas para garantizar gasolina adecuada. Además, insisten en que se cumplan los compromisos relacionados con la compensación por los daños sufridos en sus vehículos debido al uso del combustible defectuoso. Aunque Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha informado que ya se han iniciado pagos a algunos afectados, los transportistas consideran insuficientes estas acciones.
La protesta comenzó en la madrugada del miércoles con un paro inicial de 24 horas, pero tras un ampliado realizado la noche anterior, decidieron extender su medida a un paro indefinido, lo que ha generado un impacto significativo en el transporte público y privado en ambas ciudades. Durante este tiempo, los dirigentes del sector han manifestado su deseo de dialogar directamente con el presidente Rodrigo Paz. Sin embargo, también han mostrado desconfianza hacia el actual ministro de Hidrocarburos y el presidente de YPFB, Yussef Akly, lo que les llevó a abrirse a negociar con una comisión gubernamental siempre que esta tenga poder decisional y no incluya a las principales autoridades mencionadas.
La situación continúa desarrollándose mientras los choferes mantienen sus bloqueos como forma de presión para lograr respuestas efectivas por parte del Gobierno ante sus demandas.


