La reciente actuación de Gabriel Villamil, quien firmó un doblete para Liga de Quito en la contundente victoria por 3-0 sobre Palmeiras en una semifinal de la Copa Libertadores, representa un hito significativo. El mediocampista boliviano se convirtió en el primer futbolista de su país en anotar dos goles en esta instancia del prestigioso torneo continental, y lo hizo vistiendo la camiseta de un club extranjero.
La destacada participación de Villamil, proveniente de Bolívar, se manifestó con su primera anotación a los 16 minutos de juego. Posteriormente, en el tiempo de adición de la primera mitad, selló el 3-0 definitivo con su segundo tanto personal. Previamente, Lisandro Alzugaray había ampliado la ventaja a 2-0 desde el punto penal, a los 27 minutos.
Este logro posiciona a Villamil en una selecta lista de jugadores bolivianos que han dejado su marca goleadora en las fases decisivas de la Copa Libertadores o la Copa Sudamericana.
Entre los nombres que lo preceden, se encuentra Gerardo Yecerotte, quien en la Copa Libertadores 2014 anotó en el triunfo por 1-0 de su equipo, Bolívar, frente a San Lorenzo de Argentina en el partido de vuelta de las semifinales, disputado en La Paz. A pesar de la victoria en casa, el conjunto boliviano no logró avanzar, siendo eliminado por un resultado global adverso de 5-1.
Otro futbolista boliviano que inscribió su nombre en la historia es Ronald García. Durante la Copa Sudamericana 2004, García ejecutó un potente disparo de larga distancia que se incrustó en el ángulo superior derecho del arco de Liga de Quito, contribuyendo al 2-1 con el que Bolívar aseguró su pase a la final de aquel certamen. En ese mismo encuentro, Horacio Chiorazzo también marcó para el equipo boliviano, quien además había anotado en el empate 1-1 en Quito.
Finalmente, Joaquín Botero ostenta el honor de ser el único jugador boliviano hasta la fecha en marcar en una final de un torneo de clubes de CONMEBOL. Su gol se produjo en la Copa Sudamericana 2005, cuando defendía los colores de Pumas UNAM. Botero anotó a los 53 minutos del partido de ida de la final contra Boca Juniors, disputado en el Estadio Olímpico Universitario de la Ciudad de México, que concluyó con un empate 1-1. El partido de vuelta en La Bombonera también terminó 1-1, con un gol de Bruno Marioni para Pumas, y el título fue para Boca Juniors tras la definición por penales


