Una intensa nevada que afectó a varias regiones europeas provocó múltiples accidentes de tránsito en Francia, dejando un saldo de cinco personas fallecidas. Este fenómeno meteorológico también generó importantes interrupciones en el funcionamiento de aeropuertos, trenes y vehículos en Francia, el Reino Unido y los Países Bajos, según informaron las autoridades.
El ministro de Transporte de Francia admitió que la magnitud de la nevada fue subestimada inicialmente por los servicios meteorológicos. Entre los incidentes registrados, uno ocurrió en Presles-en-Brie, cerca de París, donde un camión perdió el control sobre una vía resbaladiza y colisionó con una furgoneta que circulaba en sentido contrario. Como resultado, el conductor de la furgoneta perdió la vida y otras dos personas resultaron heridas.
Otro accidente fatal tuvo lugar en Perreux-sur-Marne, al este de París, cuando un vehículo impactó contra el borde de una acera y terminó cayendo al río Marne. La víctima falleció en el lugar, según fuentes policiales.
Ante la situación, la prefectura policial de París recomendó a los conductores regresar a sus hogares con anticipación y estableció un límite de velocidad de 80 km/h en las autopistas para garantizar la seguridad vial.
El transporte público en la capital francesa comenzó a normalizarse el martes tras las interrupciones causadas por la nevada del día anterior. La empresa encargada del servicio, RATP, informó que aproximadamente 30 líneas de autobús suspendidas el lunes volvieron a operar en la mañana del martes, mientras que trenes urbanos, tranvías y el metro funcionaban con normalidad. Algunas rutas de autobús permanecían afectadas, pero se esperaba que el servicio se restableciera gradualmente conforme mejoraran las condiciones en las calles, aún parcialmente cubiertas de hielo.
La agencia meteorológica nacional de Francia mantuvo la alerta por nieve y hielo en 26 departamentos del noroeste del país, con temperaturas que oscilaron entre −3 y −8 grados Celsius, y en algunos puntos descendieron por debajo de −10 grados. Se anticipaba que la advertencia sería levantada hacia media mañana.
En los aeropuertos parisinos Charles de Gaulle y Orly, las operaciones aéreas se vieron reducidas en un 15% debido a las condiciones climáticas adversas. En los Países Bajos, la terminal aérea de Ámsterdam-Schiphol canceló cerca de 700 vuelos, representando más de la mitad de los despegues y aterrizajes programados. Además, el tráfico ferroviario en la región de Ámsterdam experimentó fuertes perturbaciones y los trenes Eurostar que conectan con París y Londres suspendieron sus servicios temporalmente.
Esta serie de eventos destaca el impacto significativo que las condiciones meteorológicas extremas pueden tener en la movilidad y la seguridad pública en varias naciones europeas


