En un reciente encuentro navideño con la prensa, el presidente del Real Madrid volvió a manifestar su profunda inquietud respecto a la situación del arbitraje en el fútbol español, un tema que ha generado gran controversia en el ámbito deportivo. Durante su intervención, destacó la gravedad del denominado ‘Caso Negreira’, que según sus palabras, representa uno de los escándalos más serios en la historia del fútbol a nivel mundial.
El mandatario blanco aprovechó la ocasión para agradecer el trabajo de los medios de comunicación, resaltando la importancia de la profesionalidad y el respeto mutuo en la cobertura de la actualidad del club. Sin embargo, su mensaje central se centró en cuestionar la gestión de las instituciones futbolísticas nacionales, señalando la aparente falta de apoyo hacia el Real Madrid en la lucha por la justicia dentro del deporte.
Criticó duramente la actitud pasiva tanto de la Federación como de LaLiga, organismos que, a su juicio, deberían garantizar la integridad de las competiciones y actuar con mayor contundencia ante las irregularidades denunciadas. Subrayó que, a pesar de que se han invertido sumas millonarias en informes técnicos sobre arbitrajes, estos documentos no han sido accesibles para los entrenadores, quienes son los principales interesados en su contenido.
Además, el presidente del club blanco mencionó incidentes recientes donde el equipo se sintió perjudicado por decisiones arbitrales, incluyendo una situación en la que un árbitro del VAR habría amenazado con tomar medidas contra el club justo antes de un partido decisivo de Copa. También hizo referencia a jugadas polémicas en las que faltas claras contra jugadores del Real Madrid no fueron sancionadas, lo que atribuyó a una nueva tendencia arbitral.
Finalmente, advirtió que el impacto del ‘Caso Negreira’ podría haber afectado a otros clubes, incluso llegando a influir en el descenso de algunos equipos, lo que pone en evidencia la magnitud del problema que enfrenta el fútbol español en la actualidad


