El Estadio Maracaná fue escenario de un intenso duelo por la ida de las semifinales de la Copa Libertadores, donde Flamengo logró una ajustada victoria de 1-0 sobre Racing Club. La anotación decisiva llegó en los compases finales del encuentro, cortesía del talentoso mediocampista colombiano Jorge Carrascal, en un partido que vio cómo el VAR intervenía para anular celebraciones de ambos conjuntos.
Este resultado posiciona favorablemente al conjunto carioca, que ahora solo necesitará un empate en el partido de vuelta, programado para el próximo miércoles en Avellaneda, para asegurar su pase a la gran final continental. Por su parte, la Academia argentina, que persigue un título esquivo desde 1967, estuvo a punto de regresar a casa con una valiosa igualdad, pero finalmente sucumbió ante el persistente asedio de los anfitriones. El equipo que prevalezca en esta llave definirá el campeonato contra el ganador de la otra semifinal, que enfrenta a Palmeiras y Liga de Quito.
Desde el pitido inicial, Flamengo intentó imponer su ritmo ofensivo con una delantera conformada por Pedro, el colombiano Carrascal y Luiz Araújo. Sin embargo, Racing implementó una estrategia de presión alta, dificultando la salida del balón de los locales y logrando contener sus embates iniciales. El cuadro brasileño generó sus primeras oportunidades claras alrededor del minuto cinco, cuando Carrascal habilitó a Giorgian de Arrascaeta, quien no logró capitalizar. Poco después, el mismo De Arrascaeta vio cómo su potente disparo se estrellaba en el poste.
La respuesta de Racing no se hizo esperar: un envío de Marcos Rojo fue rematado por Adrián Martínez, cuyo intento impactó la parte exterior de la red. Minutos más tarde, Zuculini también dispuso de una ocasión para abrir el marcador, sin éxito. Flamengo replicó con un contragolpe donde Arrascaeta encontró a Carrascal en una posición ventajosa, pero el guardameta Cambeses frustró su definición. A partir del minuto veinte, los anfitriones comenzaron a dominar el esférico y a ejercer mayor presión, mientras que el conjunto argentino optó por explotar los contragolpes.
En una de esas transiciones rápidas, cerca del minuto 33, Agustín Rossi debió intervenir de forma providencial para desviar un cabezazo de Solari tras un tiro de esquina, evitando así la apertura del marcador. Flamengo respondió con una jugada en la que Arrascaeta asistió a Guillermo Varela por la banda derecha, pero el lateral uruguayo tampoco logró concretar. El cierre de la primera mitad vio a Flamengo intensificar su presión, desperdiciando varias combinaciones peligrosas dentro del área rival, incluyendo un disparo de Pedro que fue atajado por Cambeses.
Tras el descanso, y sin modificaciones en las alineaciones iniciales, Flamengo logró establecer un control más firme sobre el desarrollo del partido. Impulsados principalmente por Arrascaeta, quien estuvo cerca de convertir un gol olímpico, los cariocas buscaron incesantemente la ventaja. Tanto el uruguayo como Carrascal tuvieron oportunidades de finalización en los primeros compases de esta mitad, aunque sin éxito, lo que no mermó el ímpetu ofensivo del equipo. En el minuto 56, un cabezazo de Sosa para Racing encontró el fondo de la red tras un contragolpe y un tiro de esquina, pero la anotación fue invalidada por el VAR debido a una falta previa sobre Carrascal.
Un minuto después, Cambeses volvió a lucirse al desviar un peligroso remate de Arrascaeta desde fuera del área. La mejor oportunidad para Flamengo se presentó en el minuto 76, cuando una jugada iniciada por Carrascal dejó el balón a Samuel Lino, pero el portero argentino realizó una atajada espectacular para frustrar el intento. En el minuto 80, Samuel Lino, quien había ingresado en sustitución de De Arrascaeta, capitalizó un envío del chileno Erick Pulgar y anotó de cabeza, sin embargo, este tanto también fue anulado por fuera de juego tras la revisión del VAR.
Finalmente, tras un asedio incesante, los rojinegros lograron romper el cero en el minuto 88. Jorge Carrascal aprovechó un rebote generado por una acción de Bruno Henrique y, con un remate que se desvió en el defensor central Marcos Rojo, envió el balón al fondo de la portería de Cambeses, desatando la euforia en el Maracaná


