La agencia Fitch Ratings ha elevado la calificación de incumplimiento de emisor (IDR) en moneda extranjera a largo plazo de Bolivia, pasando de ‘CCC-’ a ‘CCC’. Este cambio refleja una mejora en las condiciones que rodean el financiamiento externo y los avances en las reformas económicas implementadas en el país.
Aunque Fitch generalmente no asigna perspectivas a calificaciones soberanas iguales o inferiores a ‘CCC+’, la actualización en la nota de Bolivia indica un ambiente más propicio para el acceso a recursos financieros internacionales. Entre los factores que respaldan esta mejora se encuentran los compromisos asumidos con organismos multilaterales y la eliminación de subsidios a los combustibles, medidas que contribuyen a un manejo fiscal más sostenible.
La agencia también resalta una disminución en el riesgo inmediato de impago de la deuda externa. A pesar de que Bolivia enfrenta vencimientos importantes de eurobonos en 2026, el país ha logrado aumentar sus reservas internacionales líquidas, alcanzando un saldo de 523 millones de dólares, la cifra más alta desde diciembre de 2022. Este incremento se atribuye en gran medida a un reciente desembolso de un préstamo otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), ahora conocida como Banco de Desarrollo de América Latina.
Estos indicadores sugieren una mejora en la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras externas, lo que podría favorecer una mayor estabilidad económica y un acceso más fluido a financiamiento internacional en el mediano plazo


