El entrenador de Flamengo, Filipe Luís, ofreció una valoración profunda y autocrítica tras la derrota de su equipo en la final de la Recopa Sudamericana frente al Lanús, que se impuso por 3-2 en un partido disputado en el emblemático Maracaná de Río de Janeiro. A pesar de que Flamengo dominó el encuentro en términos de posesión y generación de ocasiones, el estratega brasileño reconoció que el conjunto argentino fue merecedor del título debido a su eficaz defensa y a la capacidad para aprovechar los errores cometidos por los cariocas en momentos decisivos del partido.
Durante la rueda de prensa posterior al encuentro, Filipe Luís destacó que Lanús supo resguardarse con orden defensivo, lo que le permitió soportar la presión constante ejercida por Flamengo a lo largo del partido. Además, señaló que el equipo argentino fue astuto al capitalizar los espacios concedidos por Flamengo especialmente hacia el tramo final del tiempo suplementario, cuando el cansancio ya afectaba a los jugadores locales. Esta lectura estratégica fue clave para que Lanús lograra anotar dos goles decisivos en los últimos minutos del alargue, sellando así su primer título en esta competición.
El exjugador del Atlético de Madrid admitió que Flamengo fue claramente superior durante gran parte del juego, dominando territorialmente y generando múltiples oportunidades ofensivas que no lograron traducirse en goles. Sin embargo, enfatizó un error grave cometido en la primera mitad que terminó costándole un gol temprano al equipo brasileño. A partir de ese momento, aunque Flamengo intentó revertir la situación y arrinconó a Lanús cerca de su área durante buena parte del segundo tiempo y la prórroga, no pudo evitar que el rival se defendiera con eficacia y sacara provecho de las desatenciones defensivas para ampliar su ventaja.
Filipe Luís también hizo hincapié en la resistencia física demostrada por Lanús durante más de 130 minutos de juego, incluyendo el tiempo extra. Reconoció que el desgaste físico afectó a sus jugadores al punto de no poder mantener el ritmo necesario para contrarrestar las embestidas finales del adversario. Este factor fue determinante para que Lanús pudiera anotar dos tantos cruciales en los últimos tres minutos del suplementario, un momento donde Flamengo mostró signos evidentes de fatiga.
En cuanto a las responsabilidades por la derrota sufrida, el entrenador evitó individualizar culpas y subrayó que tanto cuerpo técnico como jugadores comparten en conjunto la responsabilidad del resultado. Rechazó la idea de señalar culpables específicos y manifestó que su enfoque está orientado hacia la unidad y el trabajo colectivo para superar esta adversidad. Enfatizó que ahora es momento de mirar hacia adelante y concentrarse en preparar al equipo para los próximos compromisos.
Finalmente, Filipe Luís declaró que será la prensa quien evalúe su labor como técnico, mientras él se dedicará a corregir errores detectados durante este partido y a recuperar la confianza dentro del plantel. Rechazó fijar objetivos a largo plazo como pensar en las definiciones de diciembre y prefirió centrarse en mejorar el rendimiento inmediato para afrontar con mejores garantías los desafíos venideros. Esta postura refleja una intención clara de mantener un enfoque pragmático y progresivo tras una derrota dolorosa pero enriquecedora desde el punto de vista competitivo


