El reciente nombramiento de Claudia Cronenbold como presidenta ejecutiva de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha generado un amplio debate en torno a la situación actual de la empresa estatal y las acciones necesarias para su revitalización. Álvaro Ríos, exministro de Hidrocarburos, ha expresado su preocupación sobre el estado crítico en el que se encuentra YPFB, caracterizándolo como una entidad “corroída por dentro” y enfrentando serios problemas financieros.
Ríos ha subrayado la importancia de que Cronenbold, quien cuenta con un sólido conocimiento del sector, reciba el apoyo necesario para implementar cambios significativos. Según su análisis, la nueva presidenta debe llevar a cabo una evaluación exhaustiva de la empresa y desvincularse de los elementos asociados al anterior gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) que aún ocupan posiciones clave en la estructura de YPFB. “Primero necesita desligarse de los elementos que están ahí del masismo, en las gerencias de YPFB”, enfatizó Ríos durante una entrevista con UNITEL.
Además, el exministro ha propuesto la realización de una cumbre nacional que permita discutir y aprobar leyes cruciales relacionadas con minería, litio e hidrocarburos. Esta cumbre también serviría para abordar el futuro de YPFB y determinar si es viable privatizarla o asociarla con capital privado. Ríos considera que sin decisiones firmes y estratégicas, YPFB seguirá siendo un foco de problemas para el país.
La situación actual del sector energético boliviano es crítica; Ríos señala que YPFB está exportando muy poco y refinando casi nada, lo que agrava su crisis financiera. La dependencia del financiamiento del Banco Central de Bolivia para adquirir combustibles es otro indicador alarmante sobre la salud económica de la empresa.
Ante este escenario, Ríos ha instado a Cronenbold a considerar la contratación de una consultoría internacional que brinde asesoramiento sobre cómo abordar los desafíos que enfrenta YPFB. “Necesitamos saber si la vamos a privatizar o si vamos a asociarla al capital privado”, concluyó el exministro, advirtiendo que mantener el statu quo solo generará más complicaciones para los bolivianos.
La comunidad energética y política sigue atenta a las decisiones que tomará Cronenbold en los próximos meses, esperando que su liderazgo pueda marcar un cambio significativo en una empresa vital para la economía nacional.


